Cerca de 40 concellos gallegos siguen sin plan urbanístico general

Un total de 37 municipios gallegos siguen sin plan general, mientras la Xunta defiende la Lei do Solo frente a las críticas de la oposición.

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La directora xeral de Urbanismo, Encarnación Rivas, ha explicado que en estos momentos permanecen sin planeamiento general un total de 37 ayuntamientos gallegos.

Ante la Comisión de Ordenación Territorial, la responsable de Urbanismo ha reivindicado los diez años de vigencia de la Lei do Solo de Galicia, que permitió rebajar el número de municipios sin plan de 57 en 2016 a 37 en 2026, lo que supone el 12% del total de la comunidad. Admite que todavía “son muchos”, aunque recalca que son una veintena menos que hace una década. “Hacemos votos para que den un paso adelante”, asevera.

Asimismo, ha destacado el aumento de la población que reside en concellos con planeamiento en vigor, que se sitúa ya cerca de la mitad del censo gallego. Se ha pasado del 31% del total en 2016 (unas 828.000 personas) al 49% en 2026 (1,3 millones).

Igulamente, ha resaltado el recorte de tiempos en la tramitación administrativa de los planeamientos de nueve años a un año y medio de media.

Rivas destaca que se pasó de 85 a 124 municipios con planeamiento adaptado. Desde la entrada en vigor de la ley del suelo en 2016 se aprobaron 46 figuras de planeamiento. Indica que hay 18 planes básicos de municipios de 18.000 habitantes en tramitación.

Esta ley implementó el Rexistro de Planeamento de Galicia, que garantiza la seguridad jurídica y, desde su creación, se inscribieron un total de 818 instrumentos de planeamiento y ordenación del territorio.

MUNICIPIOS SIN PLANEAMIENTO

Por provincias, la relación de concellos sin planeamiento general se reparte de la siguiente forma: 22 en Ourense, 10 en Lugo, tres en Pontevedra y dos en A Coruña.

En Ourense son: Piñor, San Cristovo de Cea, Beariz, San Amaro, Punxín, San Xoán de Río, Larouco, O Bolo, Montederramo, Chandrexa de Queixa, Melón, Cartelle, Vilariño de Conso, Viana do Bolo, Gomesende, Padrenda, A Bola, Sarreaus, Lobeira, Porqueira, Os Blancos y A Mezquita.

En la provincia de Lugo figuran: Viveiro, Abadín, Pol, Negueira de Muñiz, Guntín, Antas de Ulla, Triacastela, Samos, A Pobra do Brollón y Pantón.

La lista se completa con los tres de Pontevedra (O Grove, Dozón y Gondomar) y los dos de A Coruña (Dumbría y Monfero).

LA OPOSICIÓN CRITICA QUE HUBO CASI 90 MODIFICACIONES

Durante el debate en el Parlamento, Aitor Bouza (PSdeG) ha cuestionado que el balance de esta década “no es positivo”. Señala que en este periodo la norma acumuló casi 90 cambios, por lo que “tan bien la ley no debería estar”.

A su juicio, la normativa “no consiguió responder a los “grandes problemas” como el acceso a vivienda, el abandono del rural o las dificultades de los jóvenes para emanciparse. En cambio, reprocha que la Lei do Solo “priorizó la liberalización del suelo” frente a una planificación estratégica.

A continuación, Luís Bará (BNG) ha incidido en que se trata de la ley “más remendada y modificada de la historia de la autonomía”, con más de 80 alteraciones de artículos, lo que, afirma, “eso dice mucho de cómo hacen las cosas”.

Bará también ha recriminado que este departamento emitiese “informe favorable” a la declaración de Altri como proyecto industrial estratégico, pese a afectar a un área equivalente a 600 campos de fútbol y que “se demostró que era un espacio que había que proteger”.

Por su parte, Armando Ojea (Democracia Ourensana) ha anunciado que el Ayuntamiento de Ourense enviará “en breve” el documento para la tramitación del PXOM, una vez incorporadas las correcciones remitidas por Urbanismo de la Xunta. Sobre este punto, Rivas le ha trasladado que tiene la “mano tendida” para poder sacarlo adelante.

Mientras, Moisés Rodríguez (PP) aplaude que con esta norma se “avanzó muchísimo” en los últimos 10 años, al tiempo que la Xunta “trata de acortar plazos con garantías” en las tramitaciones.

En su turno de cierre, Encarnación Rivas ha insistido en que su evaluación “en absoluto” pretende ser “fachendoso”, sino centrarse en “coger fuerza hacia adelante”.

“¿Se modificaron 90 items en la ley? Pocos me parecen”, afirma la directora xeral, que defiende la necesidad de introducir “todos” los ajustes que contribuyan a perfeccionar la norma. Sostiene que “ni un solo alcalde puede decir que no lo recibí a la mayor celeridad posible” y que hizo “todo lo posible” para darles respuesta.