El conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, ha reclamado este martes en el Parlamento gallego que todas las formaciones con representación en la Cámara se alineen para fijar una “posición de país” contraria al nuevo modelo de financiación autonómica planteado por el Gobierno central, con el que, según ha advertido, Galicia “pasaría a estar peor financiada que nunca”.
Durante su intervención en el Pazo do Hórreo, ha defendido que tanto el esquema de financiación como la condonación de deuda diseñados por el Ejecutivo estatal suponen un “perjuicio” cercano a 1.000 millones para la ciudadanía gallega, desglosado en 600 millones de incremento de la deuda y 305 millones menos respecto al promedio de las comunidades de régimen común en la propuesta del Sistema de Financiación Autonómica.
Corgos ha argumentado que la supuesta quita de deuda es en realidad una “mutualización de la misma”, ya que, aunque la deuda directa de la Xunta se reduciría en 4.000 millones, la parte que asumiría Galicia en la deuda del Estado aumentaría en 4.600 millones.
Además, ha incidido en que, con el nuevo modelo, Galicia recibiría 305 millones menos que la media de las autonomías de régimen común. “El modelo, que aumentaría la financiación autonómica en 21.000 millones, segundo anunció la ministra de Hacienda, destina un 2,8% a Galicia, que representa el 6% de la población general y el 6,5% de la población ajustada”, ha señalado, calificando la propuesta de “especialmente perjudicial para nuestra comunidad”.
El titular de Facenda ha explicado que el diseño del Gobierno de Pedro Sánchez “se sustituye la solidaridad por la ordinalidad”, de modo que las comunidades recibirían fondos en función de lo que aportan al fondo común, y no de sus necesidades reales para garantizar servicios públicos en igualdad.
En este contexto, ha reiterado que la comunidad gallega “pasaría a estar peor financiada que nunca”, ya que la financiación de los territorios con mayor capacidad recaudatoria se situaría por encima de la media. “Por vez primera, el modelo no garantiza la discriminación positiva para los territorios con más necesidades, sino que favorece a quién tiene mayor capacidad tributaria”, ha denunciado.
Para Corgos, todo obedece a una propuesta elaborada “a medida para una comunidad” —en alusión a Cataluña—, lo que, ha remarcado, genera un agravio para el resto, “porque lo que es de todos se tiene que repartir entre todos”, siguiendo criterios de equidad y solidaridad interterritorial para que “cualquier español, con independencia de su lugar de residencia, pueda acceder la unos servicios públicos de calidad y en igualdad de condiciones”.
“Penaliza a Galicia” y reduce su posición relativa
El conselleiro ha rechazado un modelo que, a su juicio, “penaliza a Galicia” al otorgarle “menor peso en la ponderación de la dispersión y del envejecimiento” y al crear “dos fondos discrecionales” de los que la comunidad, según ha indicado, apenas obtendría algo más del 1% del total.
Ha añadido que los recursos adicionales son “no solo insuficientes, sino menos de los que dicen”, porque la cantidad extra respecto al sistema actual no ascendería a 21.000 millones, sino a 16.000 millones, al incorporar tributos que ya están siendo recaudados por las autonomías.
En consecuencia, ha calculado que para Galicia no serían 587 millones, sino menos de 400 millones. De este modo, “pasaría de estar un poco por encima del promedio (103%) a estar muy por debajo (96%), en las últimas posiciones”, ha alertado.
Corgos ha negado que la postura de la Xunta responda a una “postura partidista” y ha subrayado que “todas las comunidades rechazan la propuesta” al entender que “atenta contra la igualdad y la solidaridad reconocidas en la Constitución”. También ha indicado que organismos independientes como el Foro Económico de Galicia o Fedea la consideran negativa, y ha recordado que el expresidente de la Xunta, Emilio Pérez-Touriño, expresó críticas similares en una reciente conferencia en Santiago de Compostela.
Por ello, ha instado a los grupos parlamentarios a reclamar al Gobierno central la retirada del plan y a defender un sistema que premie la buena gestión, “pues la responsabilidad fiscal y la gestión eficiente del gasto son pilares inseparables de un sistema justo y sostenible en el tiempo”, y que reconozca la dispersión y el envejecimiento demográfico como factores “objetivamente más costosos para la prestación de los servicios” en Galicia.
El PSOE acusa a la Xunta de “seguir la estrategia de Génova”
En el debate plenario, la diputada socialista Patricia Iglesias ha sostenido que el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, tendrá que “pedir perdón” por negarse a negociar una mejora de la financiación para Galicia por seguir “la estrategia” marcada por la dirección nacional del PP en Génova, consumando así, según ha dicho, una “traición a Galicia”.
La parlamentaria del PSdeG ha criticado que el PP gallego opte por el “silencio y la obediencia a la estrategia del no marcada desde Madrid” al rehusar negociar una propuesta “mejorable”, pero que, ha remarcado, “mejora sensiblemente la cifra fijada” por el propio Ejecutivo autonómico.
Igualmente, ha acusado a la Xunta de una “irresponsabilidad fiscal de libro”, al considerar que “reclama más financiación mientras reduce los ingresos propios por practicar dumping fiscal”, y ha reprochado su rechazo a negociar la quita de la deuda. “Se comportan como niños mimados reclamando más ingresos del Estado, mientras dejan sin ingresar 800 millones de euros por rebajas selectivas a las rentas y patrimonios más altos”, ha manifestado.
El BNG reclama priorizar los intereses de Galicia
Por otra parte, la diputada del BNG Noa Presas ha apelado a la responsabilidad de todo el arco parlamentario para “poner los intereses de los gallegos y de las gallegas por encima de las siglas de sus partidos” y ha tildado la propuesta del Gobierno central de “insultante”.
“Es una propuesta centralista, inconsistente e injusta que empeora lo que ya era malo, aumentando la discriminación para Galicia”, ha afirmado la representante nacionalista, que ha reprochado al PP en la Xunta que opte por ser “parte del problema” en el debate de la financiación al negarse a una negociación bilateral con el Estado.
“Después de cuarenta minutos de rueda de prensa no ofreció ni una vía de trabajo seria”, ha censurado Presas, que ha tendido la mano del BNG para acordar un “sistema justo para Galicia”. “Si cambia de posición, nosotros estaremos ahí, demandando una negociación bilateral y avanzando en que Galicia tenga la llave de su dinero”, ha subrayado, reiterando la apuesta del BNG por un modelo de concierto económico.
En la réplica, el portavoz parlamentario del PPdeG, Alberto Pazos, ha reiterado que la iniciativa del Gobierno “no responde a un acuerdo entre autonomías, sino a un pacto de partidos” cuyo único fin sería garantizar que Sánchez continúe en la Moncloa.