El diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, reclama que el Gobierno central asuma un papel protagonista para asegurar la continuidad del Grupo Losán, preservar la actividad industrial y blindar los puestos de trabajo en las plantas de Curtis y Vilasantar.
Tal y como ha trasladado el Bloque en una nota de prensa, Rego demanda que la SEPI se implique de forma directa en el diseño y puesta en marcha de un plan de viabilidad, después de los recursos públicos inyectados en la compañía en los últimos años.
El parlamentario recuerda que el pasado 15 de enero la plantilla del Grupo Losán salió a la calle ante el impago de las nóminas, en una movilización respaldada por ayuntamientos, alcaldías, asociaciones y vecinos de la comarca. Subraya que la empresa tiene un peso estratégico, al ser la segunda mayor maderera de Galicia por volumen de ingresos.
“Estamos hablando de una compañía clave para el tejido productivo y el empleo en la comarca, cuya situación actual es consecuencia de una gestión irresponsable y de una alarmante pasividad institucional”, ha afirmado Rego.
El diputado nacionalista incide en que “resulta especialmente grave” que el grupo iniciase EREs y recortes de plantilla apenas cuatro años después de recibir 35 millones de euros de la SEPI a través del fondo de solvencia post-covid, autorizados por el Consejo de Ministros en diciembre de 2021.
“Losán cerró el ejercicio 2022 con una facturación superior a lso 343 millones de euros y con beneficios, por lo que no se entiende que, pese a las aportaciones públicas de la SEPI, del IGAPE y los avales del ICO, se llegase a esta situación limite”, ha indicado.
Rego denuncia igualmente que la reestructuración de la deuda, cercana a los 200 millones, negociada durante 2024, no se llevó a cabo en los términos acordados, lo que, a su juicio, agravó el deterioro financiero de la empresa, desencadenó despidos colectivos y puso en entredicho la continuidad de la producción.
“El resultado es que hoy casi 200 trabajadores y trabajadoras llevan meses sin cobrar, con varias nóminas, la paga extra y la actualización salarial pendientes, lo que lo sitúa en una situación social absolutamente insostenible”, ha advertido el diputado del BNG.
Al mismo tiempo, avisa del riesgo de un daño “irreversible” para el proyecto industrial: “Cada salida forzada implica perder conocimiento, experiencia técnica y capital humano construido durante décadas”, ha afirmado, alertando de que “cada semana de retraso acerca un escenario de desmantelamiento silencioso de las fábricas”.
Ante este escenario, el BNG reclama al Gobierno del Estado que asuma la magnitud del problema, mantenga contactos directos con la dirección de la empresa y con el comité de personal y actúe con responsabilidad, en línea con las inversiones públicas ya realizadas. “El Gobierno debe implicarse de forma efectiva, exigir el mantenimiento de la actividad y del empleo y supervisar un verdadero plan de viabilidad”, defiende Rego.
En esta línea, el diputado plantea que la SEPI tenga un papel activo en dicho plan y que se estudie su entrada en el capital de la compañía. “No tiene sentido inyectar millones de euros de dinero público a fondo perdido y no asumir ninguna responsabilidad sobre el futuro de la empresa y del empleo”, ha asegurado.
Rego reclama, además, máxima transparencia sobre los eventuales inversores interesados y coordinación con la Xunta para cerrar una solución industrial sólida y estable en el tiempo.