El PSdeG ha vuelto a poner el foco este lunes en la situación de la sanidad pública en Galicia, denunciando las “peores esperas de la década”, el encierro de médicos en un centro de salud en el marco de la huelga y una Atención Primaria que “peor se valora” en España, según el último Barómetro Sanitario del CIS. A raíz de estos datos, los socialistas reclaman a la Xunta que actúe de inmediato.
En una comparecencia ante los medios, la diputada del PSdeG Elena Espinosa ha asegurado que la sanidad pública gallega “acumula ya todos los indicadores en rojo”. “Listas de espera récord, profesionales en pie de guerra y un gobierno que mira para otro lado. No lo dice el PSdeG, lo dice el CIS”, ha subrayado.
Como ejemplo visible de esta situación, Espinosa ha citado el centro de salud Olimpia Valencia de Vigo, donde cerca de 50 médicos de Atención Primaria permanecieron una semana encerrados, organizándose por turnos para dormir dentro del ambulatorio recién inaugurado.
La parlamentaria ha añadido que los datos oficiales del Sergas “completan la radiografía”. “A 30 de diciembre de 2025, 378.749 personas esperaban por una prueba diagnóstica, una consulta o una cirugía. Son 18.299 más que solo seis meses antes. Casi uno de cada cuatro gallegos reconoce que en algún momento necesitó consulta y no la consiguió”, ha indicado.
En cuanto a los tiempos de espera, ha remarcado que se sitúan en “los peores de la última década”. “97,8 días de media para una prueba diagnóstica, casi diez más que en 2024. Para operarse, 72,8 días. Y hay especialidades en las que la gente espera medio año: 170 días para una ecografía de tórax, 150 para una endoscopia digestiva, 127 para una ecografía de mama. En la cirugía de otorrino del Clínico de Santiago, 163 días”, ha detallado.
Espinosa ha argumentado que “si la actividad crece y las esperas son las peores de la década, lo que hay es un problema de gestión en toda regla”. “Si haces más y al mismo tiempo las esperas crecen, el problema no es de demanda. Es que no has planificado los recursos, no has dimensionado los cuadros de personal, no has anticipado nada”, ha insistido.
En este contexto, ha criticado que “cuando el sistema no da abasto, la solución del PP no es reforzar lo público” sino “derivar a la privada”, señalando que el presupuesto destinado a conciertos con la sanidad privada pasó de 200 millones en2023 a 246 en 2025, mientras SOS Sanidade Pública alerta de quirófanos públicos infrautilizados y de la ausencia de control sobre los criterios de derivación.
La diputada también ha cargado contra el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, al que acusa de “ir de sobrado” y de “repartir culpas entre la gripe, las huelgas y el Ministerio”. A su juicio, “sus propias previsiones para 2026 delatan la improvisación: en la mayoría de las áreas, las esperas no van a bajar”.
Espinosa ha dirigido igualmente sus críticas al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, recordando que “reconoció que la ciudadanía tiene motivos para la queja pero acusó a la oposición de hacer catastrofismo”. Y se ha preguntado: “¿Qué más tiene que pasar? ¿Cuántos médicos más tienen que dormir en un ambulatorio? ¿Cuánta gente más tiene que esperar medio año por una ecografía de mama sin saber si tienen algo grave?”.
En su intervención, ha recalcado que “casi 400.000 personas esperando no es catastrofismo, sino personas con nombre y apellidos”.
Ante este escenario, el Grupo Parlamentario Socialista ha presentado en la Cámara gallega una batería de iniciativas con cinco demandas concretas: un plan de choque contra las listas de espera con objetivos claros y plazos públicos; una negociación inmediata y efectiva con los profesionales; una auditoría independiente de las derivaciones a la sanidad concertada; un plan de captación y retención de personal con mejoras salariales; y la comparecencia monográfica del conselleiro en el Parlamento para ofrecer explicaciones detalladas.