El conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, ha defendido la “eficiencia administrativa” y los “beneficios de financiación” derivados de las fusiones de los ayuntamientos de Oza-Cesuras (A Coruña) y Cerdedo-Cotobade (Pontevedra), presentándolas como ejemplos de buena gestión local.
En respuesta a las críticas de la diputada socialista Silvia Longueira, que cuestionó que la unión de los dos municipios coruñeses haya supuesto un incremento de la población o mayores ingresos “extraordinarios”, Calvo ha replicado que desde la fusión “se han mejorado las cuentas del ayuntamiento, se han garantizado servicios a la población, se ha logrado mantener los servicios que estaban en peligro y se han evitado duplicidades”. Según ha expuesto, el balance económico y de prestación de servicios es positivo.
El conselleiro ha subrayado que la Xunta “sigue apostando por la fusión voluntaria” y ha remarcado que “la cooperación es el camino para evitar duplicidades y garantizar igualdad de oportunidades”, destacando además la puesta en marcha de nuevas medidas normativas para impulsar este tipo de procesos entre municipios.
Por su parte, Longueira ha mantenido que “lo único que piden los vecinos” de Oza-Cesuras es que “se cumpla” lo recogido en el documento de acuerdo de la unión de los dos concellos, insistiendo en que las expectativas iniciales deben respetarse.
En su intervención final, el titular de Presidencia ha recordado que “los vecinos cada cuatro años expresan su opinión: una mayoría reforzada del PP y la práctica desaparición del PSOE”, utilizando los resultados electorales para rebatir las críticas socialistas.
Inundaciones en el comedor del CPI A Xunqueira I
En otro punto del debate parlamentario, la diputada del PSdeG Paloma Castro ha llevado al Pleno las incidencias registradas en el comedor escolar del CPI A Xunqueira I, en Pontevedra, y ha formulado una pregunta al conselleiro de Educación, Román Rodríguez, sobre las actuaciones realizadas por la Xunta.
La parlamentaria socialista ha denunciado que, además de las inundaciones en el comedor, se produjo el colapso de un falso techo que originó nuevas filtraciones de agua y una avería eléctrica, reprochando al Gobierno gallego un supuesto “abandono institucional” del centro educativo. A su juicio, la respuesta de la Administración autonómica ha sido insuficiente.
Castro ha criticado la “solución provisional” basada en una tubería para intentar paliar las incidencias y ha reclamado al conselleiro “un compromiso” firme para ejecutar una reforma integral tanto del edificio como de la zona exterior del colegio, con el fin de evitar que se repitan estos episodios.
Román Rodríguez ha señalado que el colegio se ubica en una zona con riesgo de inundaciones y ha puesto en valor “la coordinación” con el Ayuntamiento, defendiendo la actuación de la Consellería de Educación ante los problemas surgidos en el centro.
Tras acusar al conselleiro de “eche balones fuera”, Castro ha mantenido sus críticas, mientras que Rodríguez ha reiterado que el centro “está en dominio público marítimo-terrestre, competencia del Ayuntamiento y del Estado” y ha censurado la “doble moral” del PSdeG al afirmar que “la inundación se produce porque no hubo mantenimiento y eso es competencia del Ayuntamiento”.