La directora xeral de Planificación e Ordenación Forestal, Luisa Piñeiro, ha señalado que la Xunta ha recibido hasta el momento 226 solicitudes para la línea de ayudas destinadas a la reforestación tras la realización de aprovechamientos madereros.
Estas subvenciones, dotadas con un presupuesto cercano a los 8,5 millones de euros para las anualidades de 2026 y 2027, ampliaron hasta el 7 de mayo el plazo para presentar solicitudes después de introducir diversos ajustes técnicos en las bases reguladoras de la orden, con el objetivo de “aclarar algunas dudas” planteadas por el sector.
La convocatoria se estructura en tres líneas diferenciadas: una primera orientada a la reforestación productiva con coníferas; una segunda centrada en la reforestación productiva de frondosas; y una tercera específica para el chopo.
Piñeiro ha reivindicado la necesidad de “equilibrar rentabilidad y sostenibilidad” en los procesos de reforestación, al tiempo que destaca una “evolución relevante” en comparación con las políticas aplicadas en etapas anteriores.
Estas explicaciones se han producido en el marco de una Comisión de Agricultura, donde la diputada Carme García Dacosta ha criticado la “chapuza” de la Xunta con las ayudas a la reforestación. Ha recordado que la orden de diciembre de 2025 tuvo que ser modificada “de plano” pocos meses después, al comprobarse que el sector únicamente había pedido 2 de los 15 millones previstos en total. Advierte de “un año forestal perdido” por la “falta de ejecución” y “planificación”.
En la misma línea, Montserrat Valcárcel (BNG) ha arremetido contra la política de reforestación del Gobierno gallego, al considerar que pretende “reconstruir el modelo que ya falló” para financiar una rotación de especies intensivas. Además, reprocha que se excluya a pequeños propietarios y montes vecinales, por lo que exige a la Xunta la puesta en marcha de una mesa de diálogo con estos actores.