El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha censurado que la “lista de obras pendientes” del Gobierno central en Galicia, lejos de acortarse, “parece enquistarse”, y ha advertido además de que la paciencia de los gallegos ante la situación “insostenible” de la AP-9 “está en mínimos”.
Rueda se ha expresado así este miércoles durante su intervención en el debate de política general, donde ha subrayado que la Xunta está “muy preocupada” por el estado de las infraestructuras que el Ejecutivo de Sánchez mantiene sin resolver en la comunidad gallega.
Ha remarcado que “no solo son carreteras”, para incidir en que los ciudadanos están “muy preocupados por el deterioro progresivo en la calidad del tren”. En este sentido, ha recalcado que “no podemos resignarnos a dar por normales atrasos cada vez más largos, cada vez más frecuentes en un servicio que antes funcionaba razonablemente”.
El titular de la Xunta ha recordado que ya trasladó estas demandas en su encuentro con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y ha enumerado como actuaciones todavía pendientes los avances en la autovía Santiago-Lugo, la modernización de las vías ferroviarias hacia Ferrol, la salida sur de Vigo en dirección a Portugal, la culminación de la doble vía de conexión con Madrid, la definición sobre la variante de Cerdedo o la puesta en marcha de un servicio de Cercanías del que, según ha dicho, “hay mucha propaganda y poca concreción”.
Ha añadido que muchas de estas inversiones deberían figurar en un Plan del Corredor Atlántico del que, a día de hoy, la Xunta asegura no conocer “ni cifras, ni plazos ni obras concretas”.
En relación con la AP-9, Rueda ha insistido en que la situación resulta “insostenible”, con los beneficios de la concesionaria en “máximos” mientras la paciencia de los gallegos se mantiene “en mínimos”.
Sobre este punto, ha reprochado al Ejecutivo de Sánchez que continúe sin facilitar a la Xunta el expediente de la Comisión Europea. “Nuestra postura es clara: transparencia, liberación de la concesión y transferencia. En ese orden”, ha afirmado, reclamando así un cambio profundo en la gestión de la autopista.