El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha remarcado que Galicia concluyó el ejercicio 2025 en una situación de "equilibrio", manteniendo un "alto nivel de ejecución presupuestaria y sin déficit", lo que ha permitido reforzar las políticas de gasto en los servicios públicos esenciales.
Rueda expuso estos datos en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consello de la Xunta, en la que se examinó el informe de la Consellería de Facenda e Administración Pública sobre el avance de cierre del presupuesto del pasado año.
Según ha señalado el Gobierno gallego, el documento pone el foco en la ejecución de los gastos corrientes, ligados sobre todo a los servicios públicos —sanidad, educación y servicios sociales—, que alcanzó el 106% de los créditos iniciales, con un incremento de 555 millones de euros. También constata el buen comportamiento global de las cuentas, con una ejecución presupuestaria del 97,4% —el porcentaje restante corresponde a fondos europeos que se materializan en varias anualidades— y una ejecución de los fondos propios que llega al 101% de los créditos iniciales.
El esfuerzo inversor de la Xunta, tal y como ha detallado el presidente, se sitúa en el 14,6%, mientras que el ahorro bruto alcanza los 1.359 millones de euros, "lo que permite financiar mayores inversiones sin necesidad de acudir al endeudamiento". La fortaleza financiera de Galicia hace posible reforzar "la prestación de servicios de carácter social", ha insistido Rueda, es decir, el gasto en sanidad, educación, políticas sociales, vivienda e I+D+I, manteniendo además a la comunidad entre las autonomías con mayor nivel inversor.
En el capítulo de ingresos, la ejecución llega al 98,8%, con especial relevancia de los ingresos tributarios, que aumentan un 6%, hasta una recaudación de 8.371 millones de euros. Son 348,5 millones más que en 2024, lo que supone un 2,6% adicional. En cuanto a los ingresos corrientes, su ejecución se elevó al 101,7%, con un comportamiento favorable en todos los capítulos. Estos resultados, según la Xunta, corroboran la prudencia con la que se diseñan los presupuestos autonómicos y la solidez de sus resultados.
Reducción de la deuda y mejora de la calificación crediticia
El informe destaca igualmente que el crecimiento económico sostenido de Galicia, unido a una ejecución presupuestaria rigurosa y a un endeudamiento moderado, llevó a las agencias de calificación S&P y Moody's a mejorar en 2025 sus notas sobre la calidad crediticia de la Comunidad (A+ y A3). Esta evolución se traduce en una caída de 0,7 puntos en un año en la ratio de deuda sobre el PIB, que desciende hasta el 13,9%.
De este modo, Galicia no necesita una condonación de deuda y "consigue ese objetivo fijado para 2029 de estar por debajo del 14% cuatro años antes", ha señalado Alfonso Rueda.
La rebaja lograda mejora la previsión recogida en el Plan Estratégico de Galicia 2030 para este ejercicio, que situaba la ratio en el 16,0%. En un periodo de cinco años, la Xunta subraya que ha reducido un 29% la relación entre deuda y PIB.
Además, Galicia se mantiene, un año más, como una de las comunidades que pagan con mayor rapidez a sus proveedores, con un plazo medio anual hasta noviembre de 2025 (último mes con datos disponibles) de "15,3 días, casi 11 menos que el promedio estatal (26,1 días)", ha indicado el Ejecutivo autonómico.
En conclusión, Rueda ha resaltado que el Gobierno gallego cerró 2025 con un "saldo fiscal positivo del 0,11 % del PIB, mejorando las previsiones iniciales", que contemplaban un objetivo de déficit cero, logrando una capacidad de financiación de 96 millones de euros y ejecutando el 97,4% de lo presupuestado.
Todo ello se consiguió, además, cumpliendo las reglas fiscales tanto en el objetivo de estabilidad como en el de deuda, respetando la regla de gasto europea y, por segundo ejercicio consecutivo, sin recurrir al déficit.