Ampliación | El Parlament frena las propuestas de MÉS y Unidas Podemos sobre vivienda

PP y Vox vetan en el Parlament las leyes de MÉS y Unidas Podemos para limitar compras de vivienda y subir impuestos a grandes tenedores.

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Ampliación | El Parlament frena las propuestas de MÉS y Unidas Podemos sobre vivienda

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El pleno del Parlament ha tumbado este martes la toma en consideración de dos proposiciones de ley: una de MÉS per Mallorca, que planteaba vetar la compra de viviendas a quienes no fuesen residentes en Baleares, y otra de Unidas Podemos, que proponía elevar el impuesto de transmisiones patrimoniales a los grandes tenedores.

Ambas iniciativas han sido rechazadas con los votos en contra de PP y Vox y el apoyo de los grupos de izquierda. En el caso de la propuesta de MÉS, de haber superado este trámite, debía continuar su recorrido en el Congreso de los Diputados.

La norma impulsada por los ecosoberanistas permitía a los ayuntamientos limitar de forma temporal la compraventa de inmuebles a no residentes, personas jurídicas y para segundas residencias. Su portavoz, Lluís Apesteguia, ha defendido que la iniciativa se ajusta a los requisitos de la Unión Europea y a la jurisprudencia que ha avalado restricciones extraordinarias de este tipo.

Apesteguia ha señalado que el 48,46 por ciento de las viviendas de las Islas no se destinan a uso familiar y ha alertado de que esta tendencia sigue al alza. Según ha indicado, en los últimos años el 82,31 por ciento de las nuevas construcciones no se han destinado a primera residencia.

La proposición incluía una relación de condiciones de las que los municipios debían cumplir al menos tres para poder aplicar límites a la compraventa. Entre ellas figuraba que el precio de compra o alquiler se hubiera incrementado un tres por ciento por encima de la variación del IPC balear en el último lustro; superar el umbral fijado para viviendas vacías y no principales; que el precio medio de compra rebasara, como mínimo, el total acumulado de la proyección a diez años del salario neto medio del archipiélago; o que el precio medio de compra o alquiler fuese un 35 por ciento superior a la media estatal.

El dirigente ecosoberanista ha reconocido que, por sí sola, la ley no resolvería el problema de acceso a la vivienda, dado que se trata de una cuestión multicausal que requiere diversas herramientas. “Este es un paraguas excepcional ante una situación excepcional. Así lo planteamos. Tiene que operar cuando ya se han intentado todas las políticas y cuando el resto se han demostrado insuficientes”, ha defendido.

Apesteguia ha cargado contra las políticas “para gente de aquí” que atribuye al Ejecutivo autonómico. “No quieren priorizar que las viviendas sean para la gente que quiere vivir y desarrollar su proyecto de vida aquí. Todos estos años que nos han dado la tabarra con el mantra de la gente de aquí, se referían a según quién de aquí”, ha manifestado, para después apelar al mandato constitucional. “La Constitución a ustedes sólo les interesa que pese mucho para arrojarla contra quienes no se sienten españoles. Pero no habrá banderas bastante grandes para tapar la vergüenza de quien hoy vote en contra de esta ley”, ha señalado.

El portavoz ha insistido en que la propuesta no discrimina por nacionalidad, sino por el destino que se da al inmueble. “Su patria es la especulación y sus compatriotas los especuladores”, ha concluido.

Críticas al bloqueo del debate

La diputada del PSIB, Carol Marqués, se ha expresado en términos similares y ha subrayado que el eje del debate es decidir si se garantiza el uso social de la vivienda frente a la especulación. “No debatimos el texto definitivo, sino si abrimos el debate”, ha remarcado, reprochando que se haya vetado la tramitación y reclamando al Govern que atienda todas las propuestas.

El portavoz de Més per Menorca, Josep Castells, ha incidido en que la dependencia del turismo ha impactado en todo el mercado inmobiliario “y ya no solo en los chalés de las urbanizaciones”. A su juicio, la combinación de libre mercado y turistificación conduce a la desaparición de la residencia permanente.

Desde Unidas Podemos, el diputado José María García ha lamentado que la vivienda se haya convertido desde hace tiempo en refugio de los especuladores y ha acusado al Ejecutivo de Marga Prohens de no haber sido capaz de atajar el problema.

En el turno en contra, la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, ha sostenido que la proposición de MÉS no soluciona el fondo de la cuestión, sino que introduce un modelo de intervención “jurídicamente frágil, económicamente contraproducente y políticamente incoherente con la defensa del interés nacional”. “No protege al español frente al capital extranjero. Estamos ante una ley que hace aguas por todas partes”, ha añadido, alertando además de que choca con el derecho a la propiedad privada.

La diputada del PP Margalida Pocoví ha tachado de oportunista la iniciativa y ha cuestionado por qué no se promovió una medida similar en la legislatura anterior. “Ante la situación límite optaron por la pasividad, la inacción y por mirar hacia otro lado”, ha reprochado. “No podemos apoyar una propuesta que es inconstitucional, contraria al derecho europeo, técnicamente inviable, y que interviene en la libertad y el derecho de los residentes de Baleares”, ha zanjado.

Impuesto antiespeculación de Unidas Podemos

La proposición de Unidas Podemos, tal como ha explicado su portavoz José María García, modificaba el decreto que regula los tributos cedidos a la Comunidad Autónoma con el fin de reforzar la progresividad fiscal y combatir la “acumulación masiva de inmuebles con finalidades especulativas”.

La iniciativa partía de la premisa de que no es equiparable adquirir una primera vivienda para vivir en ella que comprar una cuarta o quinta como inversión. A juicio del coordinador de Esquerra Unida, la fiscalidad debe diferenciar entre quien precisa una casa para su proyecto vital y quien la utiliza “como un instrumento de acumulación y negocio”.

Por ello, la propuesta contemplaba que la compra de una primera vivienda habitual quedase exenta o muy bonificada, mientras que las operaciones “especulativas” abonasen “mucho más”. Para García, el PP tendría que haber respaldado la iniciativa porque, según ha argumentado, encajaría con su discurso fiscal. “Los motivos para aprobar la toma en consideración de esta propuesta pueden ser los mismos que les llevaron a la eliminación del impuesto de sucesiones: favorecer el acceso a las familias a la vivienda, dejar de gravar el esfuerzo de toda una vida, de las familias, y ayudar a acceder a una vivienda a aquellos colectivos que más dificultades tienen”, ha expuesto.

El diputado socialista Carles Bona ha admitido que, aunque discrepan del planteamiento de fondo, comparten la urgencia de intervenir. “Cuando la vivienda se convierte en un bien especulativo, perdemos la ciudad. Se están transformando barrios en pueblos fantasma”, ha advertido, asegurando que las prioridades de Prohens no responden a las necesidades reales de la ciudadanía.

Desde MÉS per Mallorca, Ferran Rosa ha acusado al Govern de empeorar la crisis de vivienda en lugar de aportar soluciones. El ecosoberanista ha afirmado que los precios aumentan, entre otros motivos, por la expectativa de negocio, lo que incentiva la compra de pisos para especular y alquilar cada vez más caro.

PP y Vox también han rechazado la tramitación de esta iniciativa. La diputada de Vox Patricia de las Heras ha atribuido la principal causa del “colapso de la vivienda” a la política de puertas abiertas “a la invasión migratoria”. Por su parte, Lourdes Cardona, del PP, ha definido la proposición como ineficaz y ha alertado de posibles efectos negativos sobre la economía, el acceso a la vivienda y la seguridad jurídica.