La consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer, ha considerado este martes que el incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) responde a una imposición de carácter ideológico.
“Gobernar no es imponer”, ha manifestado la consellera durante el pleno del Parlament, en respuesta a la intervención del diputado del PSIB Llorenç Pou, que le había preguntado si considera inasumible el aumento del SMI.
El parlamentario socialista ha reprochado a Cabrer que, con su postura, está “dejar a los pies de los caballos” a los colectivos más vulnerables y “escoger a los empresarios” cuando, a su juicio, debe optar entre estos y los trabajadores.
La titular de Trabajo ha defendido, en cambio, que Baleares se ha situado como la comunidad autónoma con una mayor mejora salarial vía convenios colectivos, con un incremento medio del seis por ciento. “Cuando se pacta los resultados llegan. Ustedes quieren imponer la subida del SMI y quieren imponer la reducción de jornada”, ha remarcado, acusando al mismo tiempo al Gobierno central de dinamitar el diálogo social.