El pleno del Parlament tiene previsto dar este martes luz verde a la puesta en marcha de la Universidad de Mallorca (UMAC), una institución privada promovida por Adema, gracias al respaldo del PP y de Vox, la abstención del PSIB y el voto en contra de MÉS per Mallorca.
Así lo han avanzado los distintos portavoces en las comparecencias previas a la sesión plenaria, en la que se someterá a debate y votación la proposición de ley que regula la creación de este nuevo centro universitario.
El grupo parlamentario 'popular', impulsor de la iniciativa, contará con el apoyo de los diputados de Santiago Abascal, que ya avalaron su tramitación en la fase de toma en consideración.
El PSIB mantendrá su posición y optará de nuevo por la abstención, de modo que, incluso si Vox modificara su criterio y se opusiera, la norma saldría igualmente adelante.
El portavoz del PP, Sebastià Sagreras, ha puesto en valor la “tramitación constructiva” del proyecto de ley, subrayando que durante el proceso se han incorporado aportaciones de varias formaciones.
Según ha defendido, la creación de la Universidad de Mallorca permitirá reforzar el sistema público existente al incorporar grados, másteres y doctorados que actualmente no se ofrecen en Baleares.
“Se aumenta la pluralidad de la oferta formativa para que el máximo de jóvenes se puedan quedar a estudiar en el archipiélago”, ha apuntado Sagreras.
El portavoz del PSIB, Iago Negueruela, se ha limitado a recordar que su grupo reproducirá el mismo posicionamiento que en el primer trámite parlamentario, es decir, la abstención.
Desde MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia ha anunciado que se mantendrán en el ‘no’ a la ley, pese a que el texto final incorpora algunas de sus reclamaciones, como reconocer al Govern el derecho de tanteo y retracto si se produce un cambio de accionariado o fijar que, como mínimo, el 5 por ciento de los ingresos se destine a becas para el alumnado.
Para el dirigente ecosoberanista, estas modificaciones “no solucionan el problema de origen” de la norma, que a su juicio debería garantizar que la apertura de nuevos centros responda a una planificación educativa general y no a “intereses privados”.
“Nosotros no emitimos juicios sobre cada una de las universidades y creo que no hacerlo nos da una cierta autoridad sobre el debate. Pensamos exactamente lo mismo si es una universidad laica o del Opus, y es que se debe priorizar una planificación de servicio público. El resto debe ser subsidiario”, ha zanjado.
Aunque la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, no se ha pronunciado públicamente en las últimas horas, fuentes de la formación han confirmado a Europa Press que sus diputados votarán a favor.
Tras la aprobación de la ley, corresponderá al Consell de Govern autorizar la implantación de las enseñanzas solicitadas para el inicio de actividades, un paso que, a su vez, requiere el informe favorable del Consejo de Universidades.