El pleno del Parlament ha dado luz verde este martes, con el apoyo de PP y PSIB, al decreto de medidas extraordinarias diseñado para amortiguar el impacto de la guerra de Irán sobre la economía de Baleares.
La convalidación ha prosperado con 43 votos favorables, cinco en contra y nueve abstenciones. Vox ha acabado posicionándose en contra, mientras que MÉS per Mallorca, Més per Menorca y Unidas Podemos han optado por la abstención. La Cámara ha rechazado asimismo la propuesta de Vox para que el decreto se tramitara como proyecto de ley.
El paquete normativo prevé la movilización de más de 160 millones de euros y se estructura en cinco grandes bloques que incluyen apoyo financiero, subvenciones directas y actuaciones de carácter estructural. Entre otras cuestiones, se recupera una deducción fiscal para paliar el encarecimiento de las hipotecas variables y se incorpora un incremento salarial del 1,5 por ciento para los empleados públicos. Costa ha avanzado que, si la situación lo requiere, se pondrán en marcha nuevas actuaciones, también de tipo social.
Entre las principales líneas, se activa un instrumento para facilitar liquidez a empresas y autónomos, con 75 millones de euros en créditos canalizados a través de ISBA. El decreto contempla igualmente 36,7 millones de euros en ayudas directas dirigidas a los sectores más perjudicados, incluido el primario, y cerca de diez millones de euros adicionales para el transporte.
El texto incorpora además medidas para agilizar la gestión de las ayudas y diversas actuaciones fiscales, con un impacto calculado en cuatro millones de euros.
Posicionamiento contra la guerra y críticas al Gobierno central
El vicepresidente primero y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, ha abierto la defensa del decreto con un mensaje explícito contra el conflicto bélico.
“Decimos no a la guerra, no a ninguna guerra, y no a una guerra que, a pesar de producirse a miles de kilómetros, está teniendo consecuencias directas sobre la vida cotidiana de los ciudadanos de Baleares”, ha indicado.
Costa ha recalcado que el contenido del decreto se ha elaborado buscando el consenso e incorporando numerosas aportaciones remitidas por sectores económicos, agentes sociales, instituciones y formaciones políticas.
El vicepresidente ha reconocido que el plan de ayudas del Gobierno central va “bien encaminado” en algunos aspectos, pero ha remarcado que ha generado una “profunda decepción” en distintos sectores porque “obvia el gran hecho diferencial de la insularidad”.
En este sentido, ha tildado de “decepcionante” la reacción del Ejecutivo estatal a la demanda de que se atendieran las singularidades de Baleares. “Esta falta de sensibilidad es difícil de entender, especialmente viniendo de un ministro que ha sido presidente de una comunidad autónoma insular”, ha señalado, en alusión al ministro Ángel Víctor Torres.
En relación con esta cuestión, Costa ha agradecido el respaldo del PSIB al decreto y ha pedido a los socialistas que contribuyan a hacer ver al Gobierno central “que la insularidad no existe solo en Canarias.
Costa ha subrayado igualmente que el decreto contempla las especificidades de cada isla. “Este decreto ley es un instrumento adaptado a nuestra realidad. A la realidad de Mallorca, de Menorca, de Eivissa y de Formentera. A la realidad de la doble y triple insularidad. A la realidad de nuestras empresas y trabajadores”, ha concluido.
PSIB respalda el decreto y reclama más dimensión social
El portavoz del PSIB, Iago Negueruela, ha valorado que haya sido el vicepresidente económico quien haya liderado la negociación y ha destacado su actitud dialogante.
“Hemos optado por tener altura de miras y no esperar a ver qué hacen sus socios”, ha señalado. El dirigente socialista ha aceptado el ofrecimiento de Costa y se ha comprometido a trabajar para que Madrid reconozca la singularidad balear, reclamando al PP que haga lo propio con su presidente Alberto Núñez Feijóo.
“Decimos que sí porque son medidas necesarias, decimos que sí porque muchas son medidas que estaban en el decreto ley de Ucrania y que usted conoce”, ha afirmado. A su juicio, no sería coherente rechazar ahora medidas que el propio PSIB impulsó anteriormente.
Negueruela ha avanzado además que mantienen conversaciones con el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, para habilitar una línea específica de apoyo a la agricultura ecológica, y que se acordarán enmiendas del PP relativas al sector del taxi.
El socialista ha lamentado, sin embargo, la falta de un bloque claramente social dentro del paquete y ha acusado al PP de “desplazarse peligrosamente” hacia las posiciones de Vox.
“El PSIB vota que sí porque entiende que se ha negociado, entiende que se ha trabajado, entiende que se han escuchado nuestras propuestas, y entendemos además que aporta un poco de sosiego”; ha concluido.
El portavoz del PP, Sebastià Sagreras, ha agradecido el tono de Negueruela y el respaldo al conjunto de medidas frente a los efectos de una “maldita guerra”. “No se me caen los anillos en reconocer el papel de la oposición”, ha añadido, subrayando la rapidez de reacción del Govern autonómico.
Sobre la falta de medidas de mayor calado social, Sagreras ha recordado que, para asegurar los apoyos necesarios, se retiraron propuestas que algunos grupos no estaban dispuestos a compartir, aunque ha insistido en que la Conselleria de Familias, Asuntos Sociales y Atención a la Dependencia ya trabaja con entidades y agentes en nuevas actuaciones.
El diputado de Formentera, Llorenç Córdoba, ha explicado su voto favorable argumentando que el decreto recoge la triple insularidad y que Formentera parte de una situación diferenciada.
Vox se desmarca y los socios potenciales se abstienen
La portavoz de Vox, Manuela Cañadas, ha cargado contra la “comedia” que, a su juicio, han protagonizado los que considera “socios naturales” PP y PSIB. Ha calificado el decreto de “engaño PP-PSOE” y ha acusado al Govern de utilizarlo para autorizar gasto hasta finales de 2026 y “amordazar al Parlament” evitando negociar unos nuevos presupuestos.
“Hoy vemos la consumación de la traición. El PP prefiere echarse a los brazos del PSOE, y se les ve cómodos, de los sindicatos y de la patronal de siempre antes que cumplir con los ciudadanos de Baleares. Han pactado este decreto de espaldas a Vox”, ha afirmado.
En su respuesta, Sagreras ha replicado a Cañadas que lo que se ha visto no es una comedia, sino un ejercicio de responsabilidad. “Lo que pasa es que hay una diferencia entre los partidos de gobierno y los partidos que a veces parece que no quieren estar en el gobierno”, ha añadido.
El portavoz de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia, ha justificado la abstención señalando que las ayudas van en la buena dirección, pero que, a su entender, no están suficientemente concretadas en el decreto. Ha apuntado carencias como la falta de un verdadero clima de consenso, reduciendo a una simple “explicación” lo que el Govern presentó como negociación, y ha lamentado que todavía no se conozcan las medidas de mayor alcance social.
Més per Menorca también se ha abstenido. Su portavoz, Josep Castells, ha admitido que la reacción del Govern ha sido “suficientemente rápida”, ha valorado el volumen de las ayudas y ha puesto en relieve la sensibilidad territorial del paquete.
Castells ha señalado, no obstante, algunos “puntos débiles”, como la cuantía que considera insuficiente, el riesgo de dispersión por la fragmentación de las líneas de ayuda y la merma de control administrativo.
Por parte de Unidas Podemos, José María García ha optado igualmente por la abstención. Ha reconocido que el decreto incluye elementos positivos, pero ha echado en falta condiciones como vincular las ayudas a empresas al mantenimiento del empleo. “Necesitamos ver un verdadero escudo social”, ha afirmado.