El pleno del Parlament balear ha aprobado este martes, gracias a la mayoría de PP y Vox, la derogación de la Ley de Memoria y Reconocimiento Democráticos de Baleares, en vigor desde 2018.
Es la segunda ocasión en que la propuesta, promovida por Vox, se debatía en la Cámara autonómica. La primera vez, los 'populares' acordaron frenar la iniciativa a cambio del respaldo de la izquierda para retirar unas enmiendas de Vox que se habían incorporado por error a la ley de simplificación administrativa.
Durante un tiempo el asunto quedó aparcado, hasta que PP y Vox, dentro de su pacto presupuestario para 2025, se comprometieron a retomar la derogación.
Tras la toma en consideración del proyecto, su tramitación parlamentaria y el rechazo de las enmiendas a la totalidad de los grupos de izquierda, el pleno ha suprimido definitivamente la ley de memoria democrática con 31 votos a favor (PP y Vox) y 26 en contra (PSIB, MÉS per Mallorca, Més per Menorca y GxF).
La norma, aprobada bajo el Govern de Francina Armengol, contemplaba medidas como la elaboración de un censo de simbología franquista para su retirada o eliminación, la facultad de vetar la exhibición de elementos o la organización de actos y homenajes franquistas, así como la preservación de archivos y el derecho de acceso a los mismos.
Protesta unitaria de la izquierda: “NO QUEREMOS OLVIDAR”
Los grupos de la izquierda se han opuesto en bloque a la derogación y han exhibido en sus escaños carteles con rostros de personas represaliadas por el franquismo en señal de apoyo a las víctimas.
Las críticas se han dirigido especialmente al PP, al que acusan de incumplir su compromiso previo al respaldar ahora la eliminación de la ley. "Supongo que estarán satisfechos y aplaudirán la derogación, supongo que estarán satisfechos con el sufrimiento de tantas víctimas", ha comenzado la diputada de Més per Menorca Joana Gomila.
Gomila ha resaltado que con la derogación desaparecen instrumentos como la posibilidad de "restituir la memoria" de las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista, la emisión de certificados o la creación de un banco de ADN para que los niños robados puedan encontrar a sus familiares. Ha asegurado que su grupo seguirá defendiendo la memoria democrática. "No queremos olvidar", ha remarcado.
Desde Unidas Podemos, José María García ha acusado a los 'populares' de ser "quienes con más fuerza y más empeño han ido a por la derogación" y les ha reprochado que "desde que decidieron gobernar con la ultraderecha aparecen desdibujados como partido democrático".
El portavoz del PSIB, Iago Negueruela, ha calificado el de este martes como el pleno "más triste" para muchos diputados y ha lamentado "el dolor de muchas personas que no entienden qué rabia hay que tener para atentar contra una ley como esta, que lo único que exige es reparación y justicia".
Negueruela considera que el apoyo del PP a la derogación "es una traición a la democracia y a la palabra" y sostiene que los 'populares' deberían sentir vergüenza por alinearse con Vox. Ha advertido de que "por muchas leyes que deroguen jamás van a callar ni a borrar a las víctimas" y ha avisado de que seguirán mostrando sus rostros "las veces que haga falta, aquí o en el Consolat de Mar".
La presidenta Marga Prohens no ha escuchado estas alusiones, ya que ha estado ausente de buena parte del debate y solo ha acudido al hemiciclo para votar.
El dirigente socialista ha prometido que, si el PSIB regresa al Govern el próximo año, recuperará las leyes de memoria democrática.
La diputada de MÉS per Mallorca Maria Ramon ha defendido que el debate no se limita a la derogación de una norma, sino a decidir "en qué lado de la historia queremos estar en un momento en el que el mundo vuelve a temblar ante el avance de ideas que creíamos superadas".
Ha descrito el auge de estas corrientes como "una ola que avanza lentamente, pero con determinación, erosionando consensos democráticos que durante décadas parecían indestructibles" y ha planteado si se quiere "ser un muro de contención democrático o queremos formar parte de la corriente que retrocede".
La ecosoberanista ha alertado de que las democracias no solo caen "cuando los radicales ganan", sino también "cuando los moderados deciden no frenarlos". A su juicio, "cuando la derecha moderada asume el marco ideológico de la extrema derecha por miedo a perder votos, no la para sino que la legitima", en alusión al PP.
El diputado de Gent per Formentera (GxF), Llorenç Córdoba, también ha votado en contra y ha lamentado la desaparición de una ley "que nació para mirar con un poco de dignidad una parte de la historia que no se puede borrar ni maquillar".
Aunque ha censurado a PP y Vox por suprimir la norma, ha cargado igualmente contra los socialistas, a quienes acusa de "querer usar la ley como un elemento partidista". "Cuando una ley deja de ser espacio de reparación y se usa par adoctrinar políticamente, se le hace perder su autoridad y se le rompe el alma", ha señalado.
Vox celebra un “día histórico” y el PP critica la ley
Desde Vox, el diputado Sergio Rodríguez ha celebrado el "día histórico" que, a su juicio, supone la derogación de una ley de memoria democrática que considera "injusta".
"Lo es porque parte de una premisa falsa, de que la Guerra Civil fue una guerra de buenos contra malos", ha defendido, centrando buena parte de su intervención en recordar y mostrar fotografías de personas represaliadas o asesinadas por el bando republicano.
Al finalizar, ha arremetido contra el PSOE, al que, levantando el dedo, ha acusado de ser "los responsables de convertir a las víctimas en verdugos y a los verdugos en víctimas". Ha añadido que "estas leyes de memoria ya solo sirven para blanquear al PSOE y su historia de violencia, de sangre y de crímenes" y que los socialistas "deberían pedir perdón por su intervención en todos los crímenes de la Guerra Civil". Según Rodríguez, "son los únicos herederos de la violencia y no hay ley, jabón ni desinfectante capaz de limpiar la vergüenza que tienen ustedes como responsables de los crímenes de la Guerra Civil".
Por parte del PP, la diputada Cristina Gil ha defendido que la ley de memoria democrática "no une sino que separa y enfrenta" y ha sostenido que "la memoria es individual y ninguna ley, salvo en las dictaduras más abyectas, se puede imponer".
En sintonía con Vox, ha acusado a la izquierda de ignorar a las víctimas que no comparten su ideología. "¿Son víctimas de segunda? ¿Son nombres sin memoria?", ha preguntado.
Gil ha denunciado que, "bajo el pretexto de una ley que sí que es cierto que podía ser justa en su inicio se ha llevado a cabo una verdad oficial, la del lado bueno de la historia que repiten ustedes a modo de mantra marxista".
La parlamentaria 'popular' ha reiterado que la ley de memoria democrática nunca ha sido una "prioridad" para su formación y ha subrayado que la norma realmente relevante para el actual Govern es la ley de fosas.