El PP de Baleares ha presentado en el Parlament una proposición no de ley (PNL) con la que pretende dejar constancia de su rechazo a la regularización extraordinaria de migrantes y reclamar al Gobierno central que agilice los procedimientos de expulsión.
La propuesta, que se debatirá en una próxima sesión plenaria de la Cámara autonómica, busca subrayar que esta regularización "masiva e indiscriminada", que en Baleares podría afectar a unas 10.8000 personas, generará un "efecto llamada", favorecerá "a las mafias que se lucran con la desesperación" y tendrá impacto sobre la "capacidad real de integración" y el acceso a la vivienda.
Según el texto registrado, los 'populares' quieren dejar claro además la "grave irresponsabilidad" que, a su juicio, supone esta medida "para la seguridad de todos" al "sustituir la exigencia de un certificado de carencia de antecedentes penales y policiales por una declaración responsable".
En consecuencia, el PP intentará recabar respaldo suficiente en el Parlament para instar al Ejecutivo central a que renuncie a la regularización extraordinaria y dote de más recursos humanos y materiales a los servicios de Extranjería, que se encuentran en una situación de "colapso", con el fin de facilitar las regularizaciones por las vías ordinarias.
Asimismo, la iniciativa reclama al Gobierno que adopte un "cambio drástico" en su política migratoria y se alinee con el Pacto Europeo sobre Migración de Asilo, reforzando el control de fronteras, endureciendo las condiciones de llegada y acogida y acelerando las expulsiones conforme a la normativa de extranjería.
El PP denuncia que se "ignora" la realidad de Baleares
El portavoz del PP en el Parlament, Sebastià Sagreras, ha asegurado que la regularización "ignora deliberadamente la situación límite que atraviesa Baleares, con unos servicios públicos tensionados, un crecimiento demográfico insostenible y una presión migratoria que no deja de aumenta".
Sagreras, según ha comunicado el partido, también ha opinado que "premiar la entrada irregular" en el país "no es una política humanitaria" sino "una irresponsabilidad que alimenta el efecto llamada y fortalece a las mafias".
"No se puede trasladar el mensaje de que quien incumple las normas obtiene ventajas frente a quien espera y cumple la ley. Eso rompe la cohesión social y cronifica la precariedad", ha remarcado el dirigente 'popular'.
Además, ha sostenido que la regularización "va en dirección contraria" al Pacto Europeo sobre Migración y Asilo. "Mientras Europa endurece controles, refuerza las devoluciones y apuesta por una inmigración basada en la exigencia y el mérito, España lanza un mensaje completamente opuesto que nos aísla y tiene consecuencias para todo el espacio Schengen", ha señalado.