La consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, Sandra Fernández, ha salido en defensa de las nuevas exigencias que elevan los años de empadronamiento necesarios para optar a determinadas ayudas, como la renta social garantizada (Resoga). En su intervención ha recalcado que los "pioneros" en el endurecimiento de estas condiciones fueron, a su juicio, los socialistas.
"Dentro del colmo de su hipocresía, resulta que fueron ustedes los pioneros en endurecer los requisitos de residencia cuando Patxi López triplicó el tiempo mínimo exigido de residencia para acceder a las ayudas sociales", ha manifestado la consellera durante el pleno de este martes, en respuesta a las críticas del PSIB.
Desde la bancada socialista, la diputada Amanda Fernández ha cargado contra el denominado 'escudo social' que prevé aprobar este martes por la tarde el Consell de Mallorca, un paquete de ayudas que fijará como condición una residencia continuada mínima de cinco años.
"Dejan fuera a inmigrantes que trabajan, a españoles que no hace cinco años que están aquí y de otras islas que no viven aquí de forma continuada", ha denunciado la parlamentaria, que ha reprochado al Govern que "discriminar" a los colectivos más vulnerables.
Frente a estas acusaciones, la consellera ha replicado que su Conselleria está "poniendo orden al caos de la gestión de las prestaciones" heredado del anterior Ejecutivo autonómico.
"Priorizamos a la gente de aquí", ha insistido Fernández, apuntando además que hay varios ayuntamientos gobernados por la izquierda que ya exigen más de diez años de residencia para poder acceder a una vivienda social.