En 2024 hubo 455 docentes interinos que ejercían sin tener acreditado el conocimiento de catalán, una cifra que más que duplica la de 2022, cuando rondaba los 220 profesores en esta misma situación.
Estos datos los ha expuesto el conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, durante el pleno de este martes, al justificar la moratoria del requisito lingüístico en catalán para determinadas plazas consideradas de muy difícil cobertura, una medida acordada con Vox.
Vera ha recalcado que el Govern no suprime la exigencia del catalán, puesto que todas las personas que obtengan una plaza definitiva en un centro educativo de las Islas deberán disponer del título correspondiente que acredite el nivel de la lengua.
“Para entender la medida tienen que abandonar su búnker”, ha replicado el conseller a la diputada de MÉS per Mallorca Maria Ramon, que ha situado esta decisión dentro de “una estrategia para que el catalán deje de ser necesario”. A su juicio, no se trata de un episodio aislado, sino que “es un patrón” que se repite en todas las negociaciones con Vox.