MÉS per Mallorca ha denunciado que el PP pretende extender durante una década la “prueba piloto” para llevar residuos de Eivissa y Formentera a la planta incineradora de Son Reus (Palma).
Según han explicado los ecosoberanistas en un comunicado, los 'populares' habrían intentado incorporar esta medida mediante una de las numerosas enmiendas registradas al proyecto de ley de aceleración de proyectos estratégicos.
A juicio de la formación, la propuesta “esconde” el propósito de mantener durante diez años la denominada “prueba piloto” para la llegada de residuos de las Pitiusas a Mallorca, “bajo la apariencia de una simple modificación técnica”.
La enmienda plantea que el convenio entre los consells insulares encargado de regular este sistema pueda fijar una vigencia mínima de una década, incluyendo el periodo de prueba previsto inicialmente.
Para MÉS, esta fórmula vaciaría de contenido la noción de “prueba” y pondría de manifiesto la voluntad de “convertir una medida excepcional en estructural”.
“El PP intenta colar por la puerta de atrás una decisión que hipoteca a Mallorca durante una década. No estamos ante ninguna prueba piloto, sino ante un cambio de modelo encubierto que consolida la importación de residuos”, ha manifestado el diputado Ferran Rosa.
El ecosoberanista ha reiterado que los 'populares' estarían intentando “esconder bajo la etiqueta de prueba piloto deicisones que acabarán convirtiéndose en permanentes”.
“Nos quieren hacer creer que es una prueba piloto, pero todos sabemos cómo funciona esto: lo que hoy es provisional mañana se convierte en estructural”, ha añadido.
En términos similares se ha pronunciado la portavoz de MÉS en el Consell de Mallorca, Catalina Inés Perelló, quien ha defendido que la isla “no puede asumir los errores de planificación de otras instituciones”.
“Alargar esta prueba a diez años es una barbaridad y una irresponsabilidad ambiental y territorial. La importación de residuos va contra el modelo de sostenibilidad y de defensa del territorio que necesita esta isla”, ha recalcado.
Desde MÉS han dirigido sus críticas especialmente al presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, al que acusan de mantener una actitud “pasiva” ante esta operación y de comportarse como “un cómplice silencioso de una estrategia que perjudica a Mallorca”.
Impacto ambiental y modelo de gestión de residuos
La formación ha insistido también en las “graves” repercusiones ambientales que, a su juicio, acarrearía la importación de residuos, entre ellas un aumento de la incineración que impediría reducir la capacidad de los hornos actuales y la consolidación de un modelo “altamente dependiente” de la quema de residuos.
Este incremento de la actividad en Son Reus, han advertido, generará más cenizas, acortará la vida útil de los vertederos de Mallorca y “agravará” la presión ambiental sobre el territorio insular.
Ante este escenario, MÉS exigirá la retirada de la enmienda mencionada y defenderá que cualquier decisión sobre la gestión de residuos se adopte con criterios ambientales, una planificación rigurosa y pleno respeto al medio ambiente.