El PP y el PSIB han mostrado su rechazo a las declaraciones de la diputada de Vox en el Parlament, Patricia de las Heras, que en el pleno del martes se refirió a los representantes de los grupos de izquierda como “tarados mentales”.
La controversia se ha abordado en la Junta de Portavoces de este miércoles, después de que el PSIB solicitara al presidente de la Cámara, Gabriel Le Senne, que en el próximo pleno llamara al orden a su compañera de partido por estas palabras.
Según ha indicado el portavoz adjunto del PSIB, Marc Pons, Le Senne ha rechazado hacerlo. Ante esta negativa, los socialistas le han recordado que él mismo está a la espera de que se señale fecha para un juicio por un presunto delito de odio cometido durante una sesión plenaria.
“Él, más que nunca, debería ser consciente de que no se puede permitir comportamientos que instiguen y favorezcan estas expresiones de odio o menosprecio hacia cualquier persona que pueda pensar de manera diferente”, ha remarcado Pons.
El portavoz socialista ha criticado que los diputados de Vox hayan asumido “la tendencia de faltar al decoro de la Cámara y manifestar de manera reiterada expresiones que son ofensivas” y ha acusado al PP de estar “encubriendo” la actitud de Le Senne.
Cuestionado por los periodistas, el portavoz del PP, Sebastià Sagreras, ha calificado las palabras de De las Heras como “totalmente desafortunadas” y ha expresado su deseo de que no vuelvan a producirse.
“El PP no está en la bronca que algunos grupos parlamentarios, sobre todo los de la izquierda, nos tienen acostumbrados”, ha concluido.
Origen de la polémica en el pleno
El incidente se produjo en el pleno del martes, cuando la diputada de Vox formuló una pregunta al conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, sobre la controversia generada en torno a la posible prohibición de jugar al fútbol en los patios de los colegios.
“Los niños pueden jugar a lo que quieran. No permita que estos tarados mentales decidan sobre nuestros hijos”, afirmó la parlamentaria, señalando a la bancada de la izquierda.
Los diputados de estos grupos protestaron de inmediato y pidieron al presidente del Parlament que exigiera una rectificación, al considerar que se trataba de expresiones ofensivas e incompatibles con el decoro que exige la institución.
Le Senne intervino brevemente para reconocer que su compañera de partido se había “excedido un poco”. “Moderemos el lenguaje”, añadió, dando por cerrado el asunto y permitiendo que el pleno continuara sin que la Mesa reclamara formalmente a De las Heras que retirara sus palabras.