La consellera de Salud, Manuela García, ha reprochado al PSIB que confunda “anhelo con realidad” después de que la diputada socialista Patricia Gómez la haya acusado de desmantelar el servicio de arritmias del Hospital Son Espases.
Durante el turno de preguntas de control al Govern en el pleno del Parlament de este martes, la titular de Salud ha señalado que, precisamente este martes, se ha incorporado una quinta cardióloga al equipo y ha remarcado que se está dotando al área de la tecnología más avanzada disponible.
Gómez ha acusado al Ejecutivo autonómico de recortar derechos a los pacientes y de provocar que la sanidad pública “vaya a peor”. La consellera ha replicado recordando que la propia diputada fue responsable de Salud en la pasada legislatura. “Fueron capaces de gestionar nada. Puso a toda la Atención Primaria en su contra. Protagonizaron el mayor incremento de privatizaciones. Mientras pagaban millones de euros a una trama corrupta, dejaron a los profesionales sin protección”, ha subrayado.
Gestión de la empresa pública Gsaib
En otro momento de su intervención, García ha explicado que la gestión de la empresa pública Gsaib constituye uno de los principales desafíos de su departamento, ya que, según ha dicho, el anterior Govern “la dejó abandonada a su suerte”.
La consellera ha censurado que los esfuerzos del Pacte se orientaran a transformar Gsaib en una mera empresa de contratación y ha avanzado que en breve se abordará la regularización salarial de toda la plantilla, de acuerdo con lo previsto para el personal público instrumental.
Por su parte, la diputada del PSIB Irantzu Fernández ha cargado contra la gestión de la entidad pública. “Cada día hay nuevas denuncias”, ha asegurado al referirse a la situación de los trabajadores.