¿Se retiraron piezas clave en Adamuz? La CIAF responde
El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Iñaki Barrón, ha salido al paso de la controversia generada en torno a la retirada de piezas de la zona del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba).
Según ha aclarado este jueves en Zaragoza, el material extraído por Adif “no es crítico” porque “no estaba exactamente en el punto donde se sospecha que se produjo el descarrile”.
Barrón ha reconocido que “ha habido una parte de malentendido”, pero ha insistido en que todo lo que intervenía directamente en el siniestro —especialmente las soldaduras y los elementos vinculados a la rotura del carril— “ya estaba precintado y reservado” para su análisis.
Qué se retiró realmente del lugar del accidente
Lo primero que se extrajo fueron “trozos de carril donde se había producido la rotura de las soldaduras y muestras de los carriles de al lado”, al considerarse material relevante para esclarecer las causas del descarrilamiento.
Posteriormente, se quiso preservar “alguna pieza más”, aunque Barrón ha subrayado que no se trata de elementos determinantes para la investigación.
“No lo consideramos fundamental como para llevarse las manos a la cabeza. No hemos destruido nada, las piezas están y vamos a ver cómo procedemos”, ha afirmado.
Una investigación “simple” en apariencia, pero compleja
La CIAF mantiene que el caso se encuentra en una fase “muy preliminar”. Barrón ha definido el siniestro como un “accidente simple, pero muy complejo de destripar” desde el punto de vista técnico.
El principal interrogante sigue siendo la mecánica exacta del descarrilamiento. “Todavía tenemos que saber lo más importante: cuál fue exactamente la mecánica del descarrile”, ha señalado, remarcando que el objetivo final es formular recomendaciones para evitar que vuelva a producirse un caso similar.
Polémica por una posible incompatibilidad en la comisión
La controversia no se limita a las piezas retiradas. En los últimos días también se ha cuestionado la participación de uno de los vocales de la comisión por una posible incompatibilidad profesional.
Según Barrón, fue el propio vocal quien comunicó formalmente su retirada de las decisiones relativas al caso Adamuz, aunque sigue participando en el resto de investigaciones. Esta posibilidad, ha recordado, está prevista en el decreto que regula el funcionamiento de la CIAF.
“Yo mismo, si tuviera un familiar o alguna implicación personal, tendría que inhibirme”, ha explicado.
La dimisión que generó más dudas
Otro de los puntos que generó sospechas fue la retirada de un vocal experto en material rodante. Barrón ha aclarado que presentó su dimisión en junio por motivos personales y que no participaba en los plenos desde septiembre.
El problema, ha reconocido, fue que su nombre seguía apareciendo en la página web oficial de la comisión. “Se nos olvidó quitarlo”, ha admitido, asegurando que la interpretación posterior fue “libre y errónea”. “No hay ningún problema con los vocales, no hay ningún problema con el pleno y no hay ningún problema de funcionamiento”, ha concluido, adelantando que ya se busca sustituto.