El Aeropuerto Internacional de Dubái, el más transitado del planeta por número de pasajeros internacionales, suspendió todas sus operaciones este domingo después de que un dron iraní impactara en una zona anexa a una de sus terminales. Cuatro trabajadores resultaron heridos leves y fueron atendidos de inmediato por los equipos de emergencia. La Oficina de Prensa del Gobierno de Dubái confirmó los daños calificándolos de menores y señaló que los protocolos de contingencia permitieron evacuar a los pasajeros con rapidez.
El ataque forma parte de la campaña de represalias que Irán ha lanzado contra Israel, Estados Unidos y sus aliados en la región tras los bombardeos israelí-estadounidenses sobre territorio iraní del pasado sábado.
Dubái, Kuwait y Abu Dabi, en el punto de mira
El aeropuerto de Dubái no fue el único objetivo. En Kuwait, la Autoridad de Aviación Civil confirmó que un dron impactó también en su aeropuerto internacional, causando heridas leves a varios empleados y daños materiales limitados en la terminal de pasajeros. Por su parte, en Abu Dabi, un ataque sobre el Aeropuerto Internacional Zayed se saldó con una persona fallecida de nacionalidad asiática y siete heridos, según publicó la propia autoridad aeroportuaria en redes sociales.
Los Emiratos Árabes Unidos recibieron, según su Ministerio de Defensa, un total de 137 misiles balísticos y 209 drones lanzados desde Irán, la gran mayoría interceptados por los sistemas de defensa aérea del país.
El Burj Al Arab y The Palm, también alcanzados
Más allá de los aeropuertos, la ofensiva iraní rozó algunos de los símbolos más reconocibles de Dubái. Un dron impactó cerca de la base del hotel Burj Al Arab, provocando un incendio que fue sofocado en poco tiempo sin que se registraran víctimas entre los huéspedes.
En la isla artificial de The Palm, testigos relataron haber escuchado fuertes detonaciones y haber visto columnas de humo, aunque las autoridades no confirmaron de inmediato el balance de víctimas en esa zona. El emblemático Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, fue desalojado preventivamente.
Cancelaciones en cadena y pasajeros varados
El cierre del espacio aéreo emiratí desencadenó una reacción en cadena en el tráfico aéreo global. Compañías como Emirates, British Airways y Qatar Airways suspendieron sus operaciones hacia y desde la región. Miles de pasajeros quedaron atrapados en las terminales o en hoteles reconvertidos en refugios improvisados, como ocurrió en Hatta, cerca de la frontera con Omán.
India, uno de los mayores emisores de tráfico hacia los Emiratos, anunció la cancelación de más de 400 vuelos internacionales solo el sábado, con previsión de repetir la cifra al día siguiente.
La respuesta del Golfo
Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Kuwait condenaron los ataques y advirtieron que se reservan el derecho de responder. La ministra de Estado emiratí para la Cooperación Internacional, Reem al-Hashimy, fue tajante en declaraciones a CNN: si la situación lo requiere, los Emiratos adoptarán un papel más activo en su propia defensa.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, trató de matizar el alcance de la ofensiva asegurando que los objetivos no eran los países del Golfo sino las bases militares estadounidenses instaladas en su territorio. Una distinción que, a la vista de los daños sobre infraestructuras civiles, sus vecinos no parecen dispuestos a aceptar.