Abbas reclama a la ONU, la Liga Árabe y la OCI ante la nueva oleada de anexionismo israelí en Cisjordania

Mahmud Abbas exige una reacción urgente de ONU, Liga Árabe y OCI ante la reforma israelí en Cisjordania, que califica de nueva fase de anexionismo.

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Mahmud Abbas y Abdalá de Jordania GOBIERNO DE JORDANIA

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El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, ha reclamado este lunes la celebración urgente de reuniones del Consejo de Seguridad de la ONU, de la Liga Árabe y de la Organización de la Cooperación Islámica (OCI) como respuesta a la nueva legislación impulsada por el Gobierno israelí sobre Cisjordania, a la que ha señalado como una escalada del “anexionismo” israelí.

Abbas ha pedido una respuesta firme de la comunidad internacional, con especial énfasis en Europa, frente a la propuesta aprobada el domingo por el Gabinete de Seguridad del Consejo de Ministros israelí. Esta reforma reorganiza la administración de la Cisjordania ocupada y amplía las facultades para autorizar la construcción de asentamientos, confiscar tierras y asumir el control del mantenimiento y la gestión de lugares religiosos.

El dirigente palestino ha lanzado este mensaje desde Amán, capital de Jordania, tras mantener un encuentro con el rey Abdalá II, acompañado por el príncipe heredero, Huseín. Ambos han rechazado la nueva iniciativa israelí, que consideran incompatible con el Derecho Internacional y con las resoluciones vigentes de la ONU. Además, han advertido de que “busca socavar las instituciones estatales palestinas y la solución de los dos estados”, según un comunicado oficial difundido por la agencia de noticias palestina WAFA.

Abbas subraya igualmente que el plan entraña un peligro para la seguridad y la estabilidad de toda la región, especialmente por su posible impacto sobre los lugares sagrados para las confesiones islámica y cristiana.

En este contexto, se ha dirigido de forma específica al presidente estadounidense, Donald Trump, al que ha instado a ratificar el compromiso contra el desplazamiento forzoso de población y las anexiones que la Administración estadounidense expresó en septiembre en Nueva York ante dirigentes árabes e islámicos, de acuerdo con lo publicado por WAFA.

Cambio “drástico” en la gestión de Cisjordania

La reforma representa un cambio “drástico” en Cisjordania, en palabras de los ministros de Finanzas y Defensa de Israel, Bezalel Smotrich e Israel Katz, que han detallado medidas como la transferencia a las autoridades israelíes de las competencias sobre el territorio y las licencias de construcción en la ciudad de Hebrón. Esta modificación altera el marco vigente desde 1997, que exigía la aprobación tanto palestina como israelí para cualquier nueva edificación.

Smotrich y Katz indicaron que la finalidad es “eliminar barreras vigentes desde hace décadas, derogar una legislación jordana discriminatoria y facilitar el desarrollo acelerado de asentamiento”. “Vamos a eliminar barreras, a generar seguridad legal y civil y a permitir a los colonos vivir, construir y desarrollarse en igualdad con todos los ciudadanos de Israel”, afirmaron.

El plan contempla asimismo la publicación de los registros de la propiedad de tierras en Cisjordania para que cualquier interesado pueda identificar a las propietarias de una parcela y plantearles una oferta de compra, información que hasta ahora era confidencial. También suprime una disposición heredada del periodo en que Jordania controlaba Cisjordania que impedía a personas no musulmanas adquirir terrenos en la zona y establece una “autoridad municipal específica” para la gestión de la Tumba de Raquel, en Belén, responsable de la limpieza y el mantenimiento del enclave.

Además, la iniciativa amplía las atribuciones de seguridad en las zonas A y B definidas en los Acuerdos de Oslo, que preveían un control civil palestino (A) y un control compartido (B). El refuerzo de competencias abarca ámbitos como la gestión de aguas, la protección de yacimientos arqueológicos y la respuesta a daños ambientales o episodios de contaminación.