Abdalá II de Jordania reivindica en la ONU el Estado palestino como un derecho inalienable

En la ONU, Abdalá II de Jordania defiende la creación de un Estado palestino como un derecho irrefutable y critica la política de Israel.

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Durante su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el rey Abdalá II de Jordania ha defendido fervientemente que la creación de un Estado palestino «es un derecho indiscutible». Además, ha subrayado que la paz en Oriente Próximo solo será posible mediante la coexistencia pacífica entre Palestina e Israel, junto al resto de las naciones vecinas.

«¿Cuánto falta para que todas las naciones se rijan por los mismos estándares? ¿Cuánto falta para que reconozcamos a los palestinos como un pueblo y actuemos en consecuencia? ¿Cuánto falta para que reconozcamos que la condición de Estado no es algo que los palestinos tengan que ganarse?», ha sentenciado el monarca jordano.

Abdalá II también ha criticado la «causa» del Gobierno israelí de Benjamin Netanyahu de establecer un «Gran Israel», describiéndolo como una «flagrante violación de la soberanía e integridad territorial» de los países árabes vecinos. «No puedo evitar preguntarme: si un líder árabe se propusiera un objetivo tan escandaloso como el suyo, ¿se encontraría con la misma apatía mundial?», ha cuestionado.

El rey ha criticado duramente los ataques constantes de Israel en Líbano, Irán, Siria y recientemente en Qatar, evidenciando un «poco respeto» por la soberanía de otros países. Además, ha recordado que el conflicto palestino-israelí ha sido un tema recurrente en la ONU durante sus ocho décadas, instando a la comunidad internacional a pasar de las condenas a «acciones concretas».

«Muchos han argumentado que estos procesos han servido como distracción mientras Israel se apropiaba de más tierras, expandía asentamientos ilegales y desplazaba a barrios enteros», ha destacado, añadiendo que la «retórica hostil» de Israel hacia lugares sagrados podría incitar a una guerra religiosa con consecuencias devastadoras para la región.

Finalmente, ha enfatizado que «la fuerza no es la base de la seguridad», sino el preludio de más violencia, y ha lamentado la situación en Gaza, donde la violencia ha dejado un saldo trágico de más de 60.000 palestinos muertos y una destrucción masiva.