El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha informado este jueves de que alrededor de 100.000 personas han abandonado la capital iraní, Teherán, durante las primeras 48 horas posteriores a la ofensiva sorpresa lanzada el pasado sábado por Estados Unidos e Israel contra el país centroasiático.
“Se estima que 100.000 personas abandonaron Teherán en los dos primeros días tras los ataques, con entre 1.000 y 2.000 vehículos diarios que, según informes --de la Policía iraní-- salieron de la capital, principalmente hacia el norte”, ha señalado el organismo en una nota informativa en la que advierte del “notable deterioro de la situación humanitaria” en la región, donde ya hay 24,6 millones de desplazados y retornados.
El conflicto se ha extendido también a Líbano, con intercambios de fuego entre el Ejército israelí y el partido-milicia chií Hezbolá, lo que ha provocado que, solo este lunes, casi 10.000 sirios y 1.000 libaneses procedentes del sur del país y del sur de Beirut hayan salido rumbo a Damasco.
La ministra de Asuntos Sociales de Líbano, Hanin el Sayed, ha cifrado este miércoles en más de 83.000 los desplazados internos. “El número de refugios que están abiertos es de 399”, ha explicado, llamando a los habitantes del sur a trasladarse hacia las gobernaciones de Monte Líbano y Norte, según la agencia de noticias NNA, mientras que organizaciones presentes sobre el terreno elevan el número total de desplazados por encima de las 180.000 personas.
ACNUR ya había alertado a comienzos de esta semana de nuevos movimientos de población a raíz de los ataques de Israel y Washington sobre Irán, que ha respondido con ataques contra territorio israelí e intereses estadounidenses en Oriente Próximo.