ACNUR despliega operativos de emergencia desde Irán y Afganistán hasta Líbano y Siria ante la crisis regional

ACNUR activa operativos de emergencia en Irán, Afganistán, Líbano y Siria ante una crisis regional que dispara los desplazamientos forzosos.

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El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha informado este martes de que está poniendo en marcha “dispositivos de emergencia desde Irán y Afganistán hasta Líbano y Siria” para atender a las comunidades que se ven obligadas a abandonar sus hogares en medio de una grave crisis regional, marcada por la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y las represalias de Teherán en varios países, así como por el conflicto entre Pakistán y Afganistán.

“El personal de ACNUR (...) está activando dispositivos de emergencia desde Irán y Afganistán hasta el Líbano y Siria para asistir a las personas obligadas a huir de sus hogares a medida que la crisis regional se va agravando”, ha indicado la organización en una nota en la que afirma “estar preparada para desempeñar un papel central en la respuesta humanitaria”.

La Agencia de la ONU para los Refugiados ha alertado de que “muchos de los países afectados ya acogen a millones de refugiados y desplazados internos”, y ha calculado en 1,65 millones las personas refugiadas y con necesidad de protección internacional en Irán, aunque reconoce que no dispone de una cifra actualizada de desplazados internos en ese país.

Al mismo tiempo, ha recordado que es la agencia de Naciones Unidas con mayor implantación en Irán, con oficinas en Teherán y otros cinco puntos del país, y ha subrayado que todo su personal allí “se encuentra localizado” y continúa prestando apoyo y asistencia, manteniendo operativos los centros de recepción de refugiados y las líneas telefónicas de ayuda, además de “respaldando servicios esenciales como sanidad, educación y protección social”.

ACNUR ha explicado igualmente que está reforzando sus planes de contingencia en los principales pasos fronterizos iraníes y ha instado a todos los Estados a mantener abiertas sus fronteras a quienes huyen de los ataques, advirtiendo del riesgo de devoluciones forzosas. Pese a denunciar que, antes de la ofensiva estadounidense-israelí, el contexto ya estaba marcado por “una situación económica extremadamente deteriorada” y “controles migratorios más estrictos y deportaciones (que) incrementaron la sensación de inseguridad”, ha señalado que, hasta este lunes, “los cruces se mantenían dentro de la normalidad”.

CERCA DE 232.500 AFGANOS RETORNADOS SOLO EN 2026

En paralelo, ACNUR ha expresado “su preocupación por la situación dentro de Afganistán, donde la protección de civiles, incluidos refugiados y retornados, debe seguir siendo prioritaria”. Según sus datos, “desde octubre de 2023, unos 5,4 millones de afganos han regresado desde Irán y Pakistán, muchos de ellos contra su voluntad”, y ha cifrado en cerca de 232.500 las personas que han retornado al país en lo que va de 2026: 146.206 procedentes de Pakistán y 86.253 desde Irán.

En esta línea, ha denunciado que “los retornos masivos y precipitados incrementan notablemente las necesidades de protección y amenazan con desestabilizar aún más Afganistán y la región, favoreciendo incluso nuevos desplazamientos”, mientras que “los recientes enfrentamientos entre Afganistán y Pakistán han provocado además nuevos desplazamientos en las provincias de Kunar y Nangarhar (mitad norte del lado afgano de la frontera), zonas ya castigadas por el terremoto del año pasado y que acogen a un número elevado de retornados”.

La agencia ha alertado también de que, en Afganistán, “tanto el centro de tránsito de Omari, cerca del paso de Torkham (en la mitad norte de la frontera con Pakistán), como el centro de recepción de Tajtapul, cerca del paso de Spin Boldak (en la mitad sur), han sufrido impactos por ataques”. “Actualmente, el cruce de Torjam permanece cerrado, mientras que Spin Boldak sigue abierto para el regreso de afganos”, ha precisado.

En este marco, y pese al nivel de preparación de sus equipos, ACNUR ha remarcado que “los recursos disponibles están seriamente comprometidos tras los grandes retornos recientes y los recortes de financiación” y ha detallado que, para 2026, “necesita 454,2 millones de dólares (391,5 millones de euros) para proteger y asistir a las personas desplazadas en Afganistán, Irán, Pakistán y Asia Central, pero hasta finales de febrero solo había recibido el 15% del total”.

30.000 REFUGIADOS EN CENTROS HABILITADOS POR EL GOBIERNO EN LÍBANO

Los movimientos de población se extienden también hacia el oeste, en Líbano, “donde ACNUR registra un fuerte aumento (...) en el sur, el valle de la Becá y los suburbios del sur de Beirut, tras las órdenes de evacuación emitidas por Israel a los residentes de más de 53 localidades en medio de intensos bombardeos en el país”, indica el comunicado, que alude a una serie de ataques que, según los últimos datos disponibles, habría causado ya más de 50 fallecidos.

“El lunes, alrededor de 30.000 personas se encontraban refugiadas en centros colectivos habilitados por el Gobierno. Muchas otras pasaron la noche en sus vehículos, en los márgenes de la carretera o atrapadas en atascos mientras abandonaban el sur de Líbano”, ha explicado la agencia, que ha manifestado “su preocupación por la escalada de tensión en la frontera” con Israel y ha exigido “la protección de la población civil” mientras sus equipos reparten “artículos básicos de ayuda a las familias desplazadas que llegan a los albergues”.

En este escenario, el organismo de la ONU para los refugiados ha constatado un aumento de los cruces hacia Siria desde Líbano, con personal desplegado en los pasos fronterizos “con suministros preposicionados para hacer frente a una posible llegada masiva” de personas.