Acusado bajo la ley antiterrorista el líder de la secta de Shakahola por la muerte de otras 52 personas

La Justicia keniana vuelve a acusar al pastor Paul Mackenzie bajo la ley antiterrorista por nuevas muertes vinculadas a su secta en Kwa Binzaro.

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La Fiscalía de Kenia ha presentado este miércoles nuevos cargos contra Paul Mackenzie, dirigente de una secta cristiana señalado por la muerte de más de 400 personas en una zona boscosa de Shakahola. A las causas ya abiertas se suma ahora otra acusación por el fallecimiento de más de medio centenar de personas en la aldea de Kwa Binzaro, en el interior del condado costero de Kilifi, para la que el Ministerio Público ha recurrido a la legislación antiterrorista.

“El fiscal general ha vuelto a imputar al controvertido pastor Paul Mackenzie por diversos cargos en tres tribunales diferentes”, ha anunciado el Ministerio Público en un comunicado difundido en redes sociales. Ante las tres cortes, la acusación ha incluido también a otras siete personas: Shallyne Temba, Kahindi Garama, Tom Mkonwe, Julius Luwali, Johnson Richard, Charles Musee y James Kahindi.

La causa principal se tramita en el tribunal de Shanzu, en el condado de Mombasa, en el sureste del país, donde los ocho sospechosos se enfrentan a varios delitos “en virtud de la Ley de Prevención del Terrorismo”, entre ellos “cargos por participar en actividades delictivas organizadas, dos cargos de radicalización, dos por facilitación de la comisión de un acto terrorista y posesión de un artículo relacionado con un delito contemplado en” la citada ley.

Según la acusación, los ocho habrían “promovido un sistema de creencias extremistas al predicar contra la autoridad del Gobierno, adoptar un sistema de creencias extremistas contra la autoridad y facilitar la comisión de un acto terrorista”, dentro de “una secta religiosa radicalizada, Good News International Ministries, un grupo delictivo organizado que puso en peligro la vida de sus seguidores”, en referencia al más de medio centenar de fallecidos.

El Ministerio Público ha señalado que los ocho encausados se han declarado inocentes y ha detallado que la vista judicial se celebrará el 4 de marzo de 2026, al igual que en los otros dos procedimientos abiertos.

Paralelamente, los mismos acusados han comparecido ante el juez principal del Tribunal de Justicia de Mombasa, Eric Wambo, “donde la Fiscalía los ha acusado de homicidio involuntario”.

“Presuntamente, los acusados asesinaron a 29 personas en fecha desconocida entre enero y julio de 2025, en la zona de Kwa Binzaro”, ha indicado la Fiscalía, sin aclarar si esas 29 víctimas forman parte del grupo de 52 mencionado en la otra causa o si se trataría de un número adicional.

Además, la Fiscalía ha presentado a los imputados ante la magistrada Wendy Kagendo, del Tribunal Superior de Mombasa, donde se les ha atribuido el delito de asesinato, aunque el comunicado no especifica cuántas víctimas se vinculan a esta acusación.

Tras esta última comparecencia, “la jueza Kagendo ha ordenado que todos los acusados fueran escoltados a un hospital para una evaluación psiquiátrica”, precisa la nota, que subraya que, también en este procedimiento, los ocho se han declarado inocentes.

La Fiscalía ya había avanzado a finales de enero que preparaba una nueva causa contra Mackenzie tras el hallazgo, meses antes, de más cadáveres en la remota aldea de Kwa Binzaro, situada a unos 30 kilómetros de Shakahola, pese a que el pastor se encontraba entonces bajo arresto, lo que apuntaría a que la secta continuaba operando en la zona.

En el caso de Shakahola, los responsables de la secta alentaron a sus seguidores a ayunar hasta la muerte con la promesa de que se reencontrarían con Jesucristo en otra vida. Durante meses, las autoridades llevaron a cabo excavaciones y exhumaciones en amplias áreas de bosque.

La Policía Nacional keniana ha reconocido en el pasado fallos en la gestión de la tragedia, admitiendo que las deficiencias de Inteligencia y la falta de coordinación entre los distintos organismos de seguridad durante las pesquisas habrían contribuido a la magnitud de lo ocurrido.