La medida que veta la entrada de medicamentos procedentes de Pakistán ha pasado a aplicarse este lunes en Afganistán, tras ser anunciada por las autoridades instauradas por los talibán el pasado mes de noviembre, en pleno aumento de las fricciones con el país vecino a raíz de los choques armados en la frontera compartida.
El Ministerio de Finanzas del Gobierno talibán en Afganistán ha confirmado que desde este lunes rige la prohibición de importar fármacos paquistaníes y ha adelantado que se reforzarán los controles de seguridad con el objetivo de garantizar el cumplimiento estricto de estas nuevas limitaciones.
El departamento ha pedido a los empresarios y distribuidores que recurran a otras procedencias para el abastecimiento de productos farmacéuticos y que lo hagan únicamente por vías legales. La iniciativa, han defendido las autoridades, pretende incrementar la transparencia y frenar el contrabando y el narcotráfico, tal y como ha informado la agencia afgana de noticias Jaama.
Los repetidos cierres de los pasos fronterizos, motivados por la escalada de la violencia entre Pakistán y Afganistán, han provocado un desplome de los intercambios comerciales entre ambos países, con una caída del 40 por ciento en 2025, según indicó a mediados de enero el portavoz del Ministerio de Industria y Comercio de los talibán, Ajundzada Abdul Salam Jauad.
Episodios como el de octubre, cuando el Ejército paquistaní y los talibán se enfrentaron con intercambios de fuego de artillería a lo largo de la línea divisoria, derivaron en el cierre durante semanas de pasos clave como el de Torjam, con el consiguiente perjuicio para el comercio bilateral.
Desde hace años, la franja limítrofe se mantiene como un foco de inestabilidad, en particular por las acciones del grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes. Islamabad acusa a India y a los talibán afganos de respaldar a esta organización, acusaciones que tanto Nueva Delhi como Kabul han rechazado.