La agencia atómica de la ONU confirma un ataque cerca de la central nuclear de Bushehr sin fugas radiactivas

El impacto deja un muerto y daños en la planta mientras el organismo advierte del riesgo de atacar instalaciones nucleares en plena guerra

2 minutos

Imagen de archivo de la central nuclear de Bushehr Europa Press/Contacto/Iranian Presidency

Publicado

Última actualización

2 minutos

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha confirmado este sábado el impacto de un proyectil en las inmediaciones de la central nuclear de Bushehr, en el suroeste de Irán, en un nuevo episodio que eleva la preocupación internacional sobre la seguridad de infraestructuras sensibles en plena escalada del conflicto.

Impacto cerca de una instalación nuclear

Según ha informado el organismo, el ataque —del que fue notificado por las propias autoridades iraníes— provocó la muerte de un miembro del personal de seguridad de la planta y causó daños en uno de los edificios anexos. El proyectil explotó cerca del perímetro de la instalación, generando una onda expansiva y fragmentos que afectaron a estructuras secundarias.

Se trata del cuarto ataque contra la central de Bushehr desde el inicio de la ofensiva militar lanzada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que incrementa la inquietud sobre la repetición de incidentes en un enclave de alto riesgo.

Sin fugas radiactivas, pero con máxima alerta

El OIEA ha subrayado que, hasta el momento, no se ha detectado un aumento en los niveles de radiación, lo que indica que los sistemas críticos de la central no han resultado dañados.

No obstante, el organismo advierte de que cualquier impacto en este tipo de instalaciones puede tener consecuencias potencialmente graves, incluso si los daños iniciales parecen limitados. La presencia de material radiactivo convierte a estas infraestructuras en puntos especialmente sensibles dentro de un escenario bélico.

Advertencia del OIEA ante la escalada

El director general del OIEA, Rafael Grossi, ha expresado su “profunda preocupación” por lo ocurrido y ha reiterado un principio clave en el derecho internacional: las centrales nucleares y sus alrededores “nunca deben ser objeto de ataques”.

Grossi ha insistido en que estas instalaciones albergan equipos de seguridad vitales cuya integridad es esencial para evitar accidentes de gran magnitud, especialmente en contextos de conflicto armado.

Riesgo creciente en el conflicto

El incidente se enmarca en una dinámica de ataques cada vez más próximos a infraestructuras críticas, lo que incrementa el riesgo de una escalada con consecuencias más amplias, tanto a nivel regional como internacional.

Aunque en esta ocasión no se han registrado fugas, la reiteración de impactos en torno a instalaciones nucleares sitúa el conflicto en un umbral especialmente delicado, donde cualquier error o daño mayor podría desencadenar un escenario mucho más grave.