Al menos trece personas han perdido la vida, entre ellas dos menores, en una serie de ataques registrados este viernes en la región de Kermanshah, en el oeste de Irán, en el contexto de la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático.
Responsables locales han señalado a la agencia de noticias iraní Mehr que trece civiles, incluidos dos niños, han muerto por ataques “con misiles enemigos” dirigidos contra varias áreas residenciales de esta provincia. Entre los fallecidos figuran cuatro mujeres, una de ellas embarazada.
En esta misma jornada se han contabilizado 26 muertos, entre ellos siete menores, a raíz de un bombardeo sobre la ciudad de Isfahán, mientras que otras 18 personas han perdido la vida en un ataque contra edificios de viviendas en Qom, donde han quedado destruidas diez casas y se han registrado daños que afectan a cerca de 250.
Las autoridades iraníes cifran ya en más de 1.500 los fallecidos desde el inicio de la ofensiva, entre ellos figuras de primer nivel como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, además de altos mandos de las Fuerzas Armadas y de otros organismos de seguridad.