Al menos 15 presuntos combatientes han fallecido en una serie de operaciones llevadas a cabo por las Fuerzas Armadas de Pakistán en la provincia de Baluchistán, situada en el sureste del país.
El Ejército ha comunicado la muerte de doce supuestos integrantes del grupo Tehrik e Taliban Pakistan (TTP), los talibán paquistaníes, tras un “intenso enfrentamiento” registrado en el distrito de Harnai.
Además, otros tres presuntos milicianos habrían perdido la vida en el distrito de Basima, en este caso identificados como supuestos miembros de Fitna al Hindustan, denominación empleada por las autoridades para aludir a organizaciones terroristas a las que acusa de mantener lazos con India.
Durante estas operaciones se habrían confiscado armas, munición y explosivos, de acuerdo con la versión del Ejército paquistaní, que subraya que los sospechosos estaban implicados en múltiples acciones “terroristas”.
El presidente paquistaní, Ali Zardari, y el primer ministro, Shehbaz Sharif, han expresado su reconocimiento a las fuerzas de seguridad por estas acciones contra “grupos terroristas” y han remarcado que, según denuncian, cuentan con el respaldo de países extranjeros.
La confrontación con el TTP ha derivado también en un choque abierto entre Pakistán y Afganistán. Las autoridades paquistaníes calculan que más de 480 supuestos talibán han muerto en sus ataques sobre territorio afgano, lanzados hace una semana tras una ofensiva terrestre de los fundamentalistas en respuesta a los últimos bombardeos paquistaníes contra presuntas posiciones del TTP.