Al menos 17 personas han perdido la vida este jueves en una nueva serie de ataques aéreos lanzados por el Ejército israelí contra dos localidades del sur de Líbano, apenas un día después de dejar más de 250 fallecidos y alrededor de un millar de heridos en la que ha sido su mayor ofensiva contra el país desde el inicio del conflicto, y pocas horas después de la entrada en vigor de un alto el fuego de dos semanas en Irán.
De acuerdo con la información difundida por la agencia estatal libanesa NNA, al menos diez personas han muerto en bombardeos sobre Zrariyé, en las proximidades de Sidón —al norte del río Litani—, entre ellas varios menores.
Por su parte, el alcalde de Abasiya, Habib Ajami, ha señalado que siete personas han fallecido y otras cuatro han resultado heridas en un ataque contra esta localidad cercana a Tiro, precisando que todas las víctimas pertenecen a una misma familia.
Ajami ha añadido que los equipos de emergencia y rescate continúan trabajando entre los restos de la vivienda alcanzada, por lo que no se descarta que el número de fallecidos aumente en las próximas horas, tal y como ha informado el diario libanés “L'Orient-Le Jour”.
Estos nuevos bombardeos se producen pese a las críticas internacionales por los ataques del miércoles, después de que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, asegurara en su anuncio oficial del acuerdo de alto el fuego en Irán que el pacto se extendía a toda la región, incluido Líbano, mientras que Israel afirmó poco después que Líbano quedaba fuera de dicho entendimiento.
Posteriormente, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Levitt, sostuvo que Líbano no formaba parte del acuerdo, en un contexto de reproches y advertencias desde Irán, que recordó el mensaje difundido por Sharif, quien ha liderado los esfuerzos de mediación para detener el conflicto, y subrayó que Líbano figura mencionado de forma explícita, pese a las declaraciones posteriores de Israel y Estados Unidos.