En torno a una treintena de personas han perdido la vida en una nueva ola de violencia intercomunitaria en el estado de Ecuatoria Central, en el sur de Sudán del Sur. Las autoridades locales han confirmado además importantes destrozos materiales en la localidad de Kogi como consecuencia directa de estos choques.
El vicegobernador de Ecuatoria Central, Paulino Lukudu Obede, ha señalado que al menos 27 personas han fallecido en los combates, en los que se han enfrentado integrantes de las comunidades kogi y yari del condado de Terekeka, según ha informado la emisora sursudanesa Eye Radio.
“Adoptamos medidas inmediatas y fuimos a la zona. Nos dirigimos directamente a la escena de los incidentes y vimos que Kogi ha sido reducida a cenizas. Hemos encontrado los cadáveres de 27 personas, de ambos bandos”, ha especificado. “Estamos trabajando para esclarecer lo sucedido sobre el terreno”, ha agregado.
El responsable regional ha subrayado igualmente que la violencia ha desencadenado movimientos de población en ambas comunidades. “El clan kogi está refugiado en la orilla occidental del río (Nilo Blanco), mientras que el clan yari también se ha visto desplazado y ha abandonado sus aldeas”, ha apuntado, remarcando que las autoridades están intentando rebajar las tensiones.
En los últimos años, el país ha experimentado un repunte de los conflictos entre comunidades, vinculados sobre todo al robo de ganado y a disputas entre ganaderos y agricultores en las áreas más fértiles. Estos choques se ven agravados por el avance de la desertificación y el continuo desplazamiento de población.