Al menos 47 personas han perdido la vida y otras 112 han resultado heridas este sábado a consecuencia de nuevos bombardeos de las Fuerzas Armadas israelíes sobre territorio libanés, de acuerdo con el recuento oficial difundido por el Ministerio de Sanidad de Líbano.
Con estas cifras, el balance total desde el arranque de la ofensiva israelí, el pasado 2 de marzo, asciende a 1.189 fallecidos y 3.427 heridos en el país. Entre las víctimas mortales se contabilizan 124 menores, 866 mujeres y 51 rescatistas fallecidos en el marco de la operación militar israelí para alcanzar el río Litani, que divide el sur de Líbano del resto del territorio.
Entre los muertos figuran tres periodistas alcanzados por un bombardeo contra el vehículo en el que viajaban en Yezín, en el distrito del mismo nombre situado en el centro del país, al norte del río Litani, según detalla el diario libanés “L'Orient-Le Jour”.
Las víctimas son el reportero del canal de televisión Al Manar Alí Shaib, Fátima Fatuni, periodista de la cadena libanesa Al Mayadín, y su hermano, el cámara Mohamed Fatuni. Cuatro misiles de precisión impactaron contra el coche, que estaba identificado con la palabra “press”, prensa. Posteriormente, cuando los equipos de emergencia acudieron al lugar, se produjo un segundo ataque en el que murió un trabajador sanitario.
El canal Al Mayadín ha confirmado ya la muerte de Fatima Fatuni y Al Manar ha informado también del fallecimiento de Alí Shaib. Ambas cadenas han difundido las primeras imágenes del ataque, en las que se aprecia una carretera en una zona boscosa y escarpada y una columna de humo saliendo de un vehículo.
Israel ha reconocido la autoría del ataque contra Alí Shaib, al que acusa de pertenecer a la unidad de inteligencia de la Fuerza Raduán, las fuerzas especiales de la milicia de Hezbolá, “un terrorista que se disfrazaba de periodista”.
“El chaleco de 'prensa' era solo una cobertura para el terrorismo (...). Informó de posiciones de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) en el sur de Líbano y mantenía contacto directo con miembros de Hezbolá”, ha subrayado el Ejército israelí en un comunicado militar.
“El terrorista incitaba contra las fuerzas de las FDI y contra ciudadanos del Estado de Israel y era intermediario para la distribución de propagada”, ha añadido Israel, que subraya que “continuó con sus actividades incluso durante la operación Rugido del León”, en referencia al inicio de los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán, el 28 de febrero.
Condena de las autoridades libanesas
Más tarde, el presidente libanés, Joseph Aoun, ha denunciado este “crimen flagrante”. “Una vez más, la agresión israelí viola las normas más básicas del derecho internacional, el derecho internacional humanitario y las leyes de la guerra al atacar a corresponsales de prensa que en última instancia son civiles que cumplen con su deber profesional”, ha publicado Aoun en redes sociales.
“Se trata de un crimen flagrante que viola todas las normas y convenciones en virtud de las cuales los periodistas tienen derecho a la protección internacional en tiempos de guerra”, ha recordado. Por ello, ha instado a “todos los organismos internacionales” a “que actúen y pongan fin a lo que está ocurriendo en nuestro territorio”.
También el primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha condenado el ataque y ha remarcado que “Líbano concede gran importancia a la libertad de prensa y a su papel, reafirma su compromiso con la protección de los periodistas y exige el respeto de las normas del derecho internacional, la preservación de la vida de los civiles y el cese de los ataques israelíes contra ellos”.
Nueve sanitarios muertos y hospitales cerrados
Los bombardeos israelíes de las últimas horas han acabado además con la vida de al menos otras 43 personas, entre ellas cinco agricultores sirios. Otros dos fallecidos, Georges Sueid y su hijo Elie, murieron por disparos israelíes contra una camioneta en la localidad cristiana de Debel, en la región de Bint Yebeil.
La Organización Mundial de la Salud ha denunciado asimismo la muerte de hasta nueve trabajadores sanitarios y otros siete heridos en cinco ataques registrados en el sur de Líbano durante la jornada del sábado.
En Zutar al Sharquiya han perdido la vida cinco sanitarios. Otros dos han muerto en Kfar Tibnit, un paramédico ha fallecido en un ataque en Ghaduriyé y otro más en Yezín. En lo que va de mes, el número de trabajadores sanitarios muertos se eleva ya a 51.
“Los ataques repetidos contar sanitarios están afectando gravemente al servicio en el sur de Líbano. Cuatro hospitales y 51 centros de atención primaria han cerrado, lo que limita significativamente el acceso a atención esencial en el momento que es más necesaria”, ha denunciado el director general de la OMS, Tedros Ghebreyesus.