Al menos dos personas han perdido la vida este lunes en un nuevo ataque llevado a cabo por el Ejército israelí sobre la localidad de Kfar Reman, en el distrito de Nabatiye, en una jornada marcada además por otro bombardeo israelí en Tiro, igualmente en el sur del país, que ha dejado al menos una víctima mortal más.
El Ministerio de Sanidad Libanés ha confirmado la muerte de dos civiles como resultado de una “incursión del enemigo israelí” en dicha ciudad, de acuerdo con un comunicado difundido por la agencia de noticias oficial NNA.
Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), la ofensiva se ha producido este lunes poco antes de las 22.00 horas (hora local, las 21.00 en España peninsular y Baleares), y tenía como objetivo “dos terroristas” del partido-milicia chií libanés Hezbolá, tal y como han indicado en su canal de Telegram.
Instantes después, un portavoz militar israelí ha aludido a un ataque anterior contra una zona situada en las afueras de Tiro, en el que ha muerto Alí Nuredín, de quien ha señalado que “servía como jefe de un equipo de artillería” del grupo armado.
“A lo largo de la guerra --iniciada tras el inicio de la ofensiva israelí por los ataques del 7 de octubre de 2023 del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) contra su territorio-- el terrorista promovió numerosas actividades terroristas contra el Estado de Israel y las FDI, y recientemente trabajó para reconstruir las capacidades artilleras de la organización terrorista Hezbolá en el sur de Líbano”, ha esgrimido.
El fallecido ejercía como periodista y fue presentador de la cadena de televisión libanesa Al Manar, según ha informado el propio canal, considerado cercano a Hezbolá. De acuerdo con la NNA, el vehículo en el que viajaba habría sido alcanzado por un dron israelí en las inmediaciones de Tiro.
El partido-milicia chií Hezbolá ha denunciado este ataque contra Nuredín, al que califica como “un nuevo crimen de guerra” destinado en esta ocasión a “silenciar la verdad y las voces libres”. En este sentido, ha llamado a las autoridades nacionales e internacionales y a las asociaciones profesionales de periodistas a “alzar la voz” frente a lo sucedido.
Paralelamente, medios libaneses han reportado intercambios de fuego con armas automáticas, bombardeos de artillería, así como el uso de granadas aturdidoras y proyectiles de mortero en localidades como Yarún, Maruahin, Markaba o Aitarún.
El sábado, Israel llevó a cabo al menos 14 incursiones aéreas en las que murieron dos personas, pese al alto el fuego vigente desde noviembre de 2024, alegando que actúa contra operaciones de Hezbolá y defendiendo que, por este motivo, no vulnera el acuerdo. No obstante, tanto el Gobierno de Beirut como el grupo chií han criticado estas acciones, que también han sido censuradas por Naciones Unidas.
El pacto de alto el fuego establecía la retirada de las fuerzas de Israel y de Hezbolá del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha conservado cinco posiciones en territorio libanés, una situación igualmente cuestionada por las autoridades del país y por la formación chií, que reclaman el desmantelamiento completo de este despliegue.