El presidente sirio, Ahmed al Shara, ha defendido este lunes la conveniencia de instaurar un “control moral de la sociedad” inspirado en el islam con el objetivo de evitar “disputas ideológicas” que puedan poner en riesgo el proceso de reconstrucción del país tras años de conflicto interno.
“Tenemos muchas prioridades en Siria y no nos podemos permitir entrar en disputas ideológicas de hace siglos”, ha señalado Al Shara durante un acto celebrado en el Palacio de Congresos de Damasco para la presentación de la Carta de la Unidad del Discurso Islámico.
Según el mandatario, esta Carta “es un paso en la dirección correcta porque permite equilibrar, unificar el discurso y evitar la fragmentación en disputas parciales”. Al Shara, que en el pasado formó parte de la filial de Al Qaeda en Siria, el Frente al Nusra, llegó posteriormente a encabezar el grupo yihadista Hayat Tahrir al Sham (HTS).
El documento, impulsado por el Ministerio de la Beneficencia del Gobierno sirio y el Consejo Supremo de las Fatuas de Siria, aspira a que imanes y eruditos musulmanes de todo el país mantengan un mensaje común en materia religiosa, reforzando así la unidad del discurso islámico.
“El mimbar (púlpito) o cualquier otro lugar para dirigirse a los fieles debe ser una posición de confianza, como la palabra del orador y las conciencias de la gente que debe confiar en el dais (predicador) que ocupa el mimbar”, ha remarcado Al Shara, de acuerdo con las declaraciones difundidas por la televisión pública Syria TV.
Estos predicadores, ha añadido, deben “concienciar a la gente y educar a la nueva generación”. “Compartimos la responsabilidad de dirigir a la sociedad con el discurso en las mezquitas, escuelas y medios de comunicación para guiar a la opinión pública y el comportamiento”, ha indicado, subrayando el papel de los líderes religiosos en la configuración del espacio público.
Al Shara ha insistido en que “la integración del trabajo institucional (religioso) en el Estado es muy importante. Todas las instituciones deben ser conscientes de sus funciones”, abogando por una coordinación estrecha entre los organismos religiosos y las estructuras estatales.
En relación con la coyuntura del país, el presidente ha alertado de que Siria afronta “muchos problemas y muy grandes” tras “60 años de corrupción administrativa y organizativa”, a lo que se suma “la gran destrucción de las infraestructuras y todos los ámbitos de la vida”.
Al acto han asistido más de 150 personalidades religiosas procedentes de distintas provincias sirias, junto con los ministros de Beneficencia y Justicia y el asesor presidencial para Asuntos Religioso, según ha informado la agencia de noticias oficial SANA.
La milicia HTS dirigida por Al Shara encabezó la ofensiva relámpago de una coalición de grupos armados que se hizo con el control de Damasco el 8 de diciembre de 2024 y derrocó al presidente Bashar al Assad, poniendo fin a décadas de dominio del Partido Baaz.