El presidente de transición de Siria, Ahmed al Shara, ha mantenido una conversación con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, centrada en la ofensiva emprendida por las autoridades de Damasco contra varios barrios de mayoría kurda en la ciudad de Alepo, en el norte del país. El diálogo tiene lugar en un contexto de fuertes tensiones con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y después de que Ankara se ofreciera a respaldar a las fuerzas sirias.
La Presidencia siria ha explicado en un comunicado difundido en redes sociales que Al Shara y Erdogan “abordaron los últimos acontecimientos en Siria y los esfuerzos que se están llevando a cabo para consolidar la estabilidad en la región”, una conversación en la que el dirigente sirio defendió la necesidad de “extender la soberanía estatal a todo el territorio”.
En este sentido, el comunicado precisa que Al Shara “subrayó que la prioridad es la protección de los civiles, garantizar la seguridad en torno a Alepo y poner fin a la presencia ilegal de grupos armados, que socava el proceso de reconstrucción”, en una alusión velada a las FDS, dado que las conversaciones para su integración en las estructuras estatales siguen estancadas.
Asimismo, la nota oficial recalca que “las dos partes acordaron mantener una coordinación estrecha entre las instituciones relevantes de ambos países para garantizar la aplicación de los entendimientos conjuntos, en beneficio de los intereses de los pueblos de Siria y Turquía, y reforzar las posibilidades de una paz y una estabilidad duraderas en la región”.
En paralelo a este acercamiento diplomático, el Gobierno sirio anunció a primera hora de este viernes la entrada en vigor de un alto el fuego en los barrios de Sheij Maqsud, Ashrafiyé y Bani Zeid, en Alepo. En el mismo mensaje, Damasco “solicitó” a los combatientes kurdos que abandonasen estas zonas antes de las 7.00 horas (hora local), una medida que ha recibido el respaldo de Estados Unidos y sobre la que las FDS aún no han emitido una postura pública.
El jueves, el Ejército sirio confirmó el inicio de una campaña de bombardeos contra posiciones de las FDS en Sheij Maqsud y Ashrafiyé. Las fuerzas kurdas han denunciado al menos doce muertos y más de 60 heridos por ataques que atribuyen a Damasco, mientras que el mando militar sirio sostiene que estos barrios han sido transformados en “cuarteles generales, puestos militares y centros de lanzamiento de operaciones”.
Las autoridades castrenses han calificado estas zonas como “objetivos militares legítimos” y han anunciado la apertura de “corredores humanitarios” para evacuar a la población civil. Todo ello se produce en un clima de fricción entre Damasco y las milicias kurdas, tras el bloqueo de las negociaciones para un acuerdo definitivo sobre la integración de las fuerzas kurdas y la definición del papel de las autoridades semiautónomas kurdas en el futuro político del país, después de la caída en diciembre de 2024 del régimen de Bashar al Assad.