Las autoridades alemanas han arrestado este lunes en la ciudad de Lubeca, en el norte del país, a cinco hombres supuestamente implicados en una trama de exportación de material destinado a la industria rusa, con el objetivo de esquivar las sanciones europeas impuestas a Moscú por la invasión de Ucrania, iniciada hace casi cuatro años.
La Fiscalía sostiene que los detenidos adquirieron diversos productos mediante una empresa pantalla y los remitieron posteriormente a Rusia, tratando así de vulnerar las restricciones fijadas por la Unión Europea. A raíz de este caso, los fiscales han ordenado también registros en distintos lugares del territorio alemán mientras continúan las pesquisas.
Los arrestados están imputados por presunta pertenencia a una organización criminal y por violar la Ley de Comercio Exterior. El principal sospechoso ha sido descrito como un ciudadano con doble nacionalidad germano-rusa, que figuraría como único socio y director general de una compañía con sede en Lubeca. Esta sociedad habría servido como instrumento para la compra y posterior envío de los productos.
Con el fin de ocultar el rastro de las operaciones, al menos otra empresa ficticia habría intervenido en las transacciones, según ha detallado la Fiscalía, que ha señalado de forma expresa a “organismos estatales rusos”. En conjunto, se habría suministrado material a 24 empresas rusas de armamento incluidas en la lista de sanciones, lo que se traduce en unas 16.000 entregas por un importe total de 30 millones de euros. Los sospechosos tienen previsto presentarse este martes ante un juez de instrucción en Karlsruhe.
Las limitaciones a la exportación constituyen una pieza clave de las sanciones con las que la UE pretende responder a la ofensiva rusa, ya que impiden a las compañías europeas vender determinados bienes a Moscú. Estas restricciones afectan a todos aquellos productos susceptibles de un uso dual, tanto civil como militar, entre ellos motores y software para drones, así como componentes electrónicos y ópticos.