Alemania atribuye el fiasco de las conversaciones entre EEUU e Irán a una falta de preparación

Friedrich Merz culpa a la escasa preparación del fracaso de las conversaciones entre EEUU e Irán y alerta del prolongado impacto económico de la guerra.

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El canciller alemán, Friedrich Merz. Sebastian Christoph Gollnow/dpa

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El canciller alemán, Friedrich Merz, ha responsabilizado este lunes a una planificación deficiente del fracaso de las conversaciones celebradas el pasado fin de semana en Pakistán entre Estados Unidos e Irán, que tenían como objetivo alcanzar un acuerdo definitivo para poner fin a la ofensiva iniciada por sorpresa el 28 de febrero por fuerzas estadounidenses e israelíes sobre territorio iraní.

“No me ha sorprendido la decisión de suspender las conversaciones en Islamabad”, ha indicado. “Desde el principio no tuve la impresión de que estuvieran realmente bien preparadas”, ha manifestado, antes de resaltar que “en este sentido, ahora será un proceso más largo” y añadir que Berlín está en contacto con Estados Unidos e Israel.

“Seguirá siendo un proceso largo, y seguiremos sintiendo las consecuencias de esta guerra durante mucho tiempo, incluso cuando haya terminado”, ha apuntado, aludiendo al impacto económico del conflicto. “Durante un periodo prolongado, veremos una carga considerable también para la economía alemana y, por tanto, una carga considerable también para los hogares”, ha lamentado.

En esta línea, ha subrayado que las autoridades alemanas pretenden “hacer todo lo que esté en sus manos” para “mantener y mejorar la competitividad de la economía alemana, así como para aliviar la situación de los hogares”. “No es fácil. No todo saldrá bien. No podemos resolver todas las crisis del mundo con dinero de Alemania”, ha reconocido.

Tras la ruptura de las conversaciones en Islamabad, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un bloqueo del estrecho de Ormuz, con amenazas de interceptar “en aguas internacionales” cualquier embarcación que haya abonado tasas a Irán para atravesar este estratégico corredor marítimo, una postura que ha sido duramente criticada por las autoridades de Teherán.