Las autoridades alemanas han salido este viernes en defensa de la sentencia a ocho años de cárcel dictada en Hungría contra el activista de izquierdas alemán Maja T., condenado por la agresión a dos manifestantes de extrema derecha durante la marcha conocida como “Día del Honor”, una convocatoria anual que reúne en Budapest a grupos neonazis de distintos países europeos.
“Se produjeron lesiones corporales gravísimas. Una persona sufrió una fractura de cráneo. Eso debe llevar a una condena”, ha afirmado el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, en unas declaraciones difundidas por el consorcio mediático alemán RND.
Al mismo tiempo, ha recalcado que la persona sentenciada “pertenece a un grupo de extrema izquierda que atacó a otras personas con porras, martillos de goma y otras armas”.
Dobrindt ha subrayado que los hechos tuvieron lugar en territorio húngaro, por lo que considera adecuado que todo el procedimiento judicial se haya tramitado allí. “Desde mi punto de vista no hay nada que objetar a que el procedimiento y la posterior sentencia se hayan llevado a cabo en Hungría”, ha señalado.
Por su parte, la defensa del activista, de ideología antifascista, ha mantenido durante el juicio que la persona identificada como Maja T. no portaba ningún tipo de arma, mientras que la Fiscalía sostuvo que el acusado aparecía en grabaciones de una cámara de seguridad situada cerca de uno de los escenarios del ataque, sin presentar pruebas adicionales que acreditaran su identidad.