El ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, ha reclamado este miércoles a su homólogo israelí, Gideon Saar, que el país "limite sus acciones" militares en Líbano a lo "estrictamente necesario" y solo en el marco de "cuestiones de defensa". Sus palabras llegan poco después del acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Estados Unidos e Irán, al que se ha adherido Israel.
Según ha informado el Gobierno alemán, Wadephul trasladó este mensaje a Saar durante una conversación telefónica, en la que insistió en que los ataques se circunscriban exclusivamente a objetivos vinculados al partido-milicia chií libanés Hezbolá, considerado por Israel como organización terrorista.
"Durante la conversación con el ministro de Exteriores de Israel, el ministro alemán ha argumentado que deben reducirse estos ataques y que no deben ir más allá de lo relacionado con Hezbolá", ha apuntado un portavoz del Gobierno, según declaraciones recogidas por la cadena de televisión pública alemana.
Horas antes, Wadephul había subrayado que el alto el fuego "debe ser el paso inicial decisivo en el camino hacia una pacificación duradera" y advirtió de que "las consecuencias de una continuación de la guerra serían innegables". En este sentido, recalcó que "Alemania apoyará con todas sus fuerzas este camino de la diplomacia".
Por su parte, el Ejército israelí anunció este miércoles que suspendía sus ataques contra Irán en cumplimiento del acuerdo de alto el fuego de dos semanas alcanzado entre Washington y Teherán. No obstante, confirmó que continuará su campaña militar en territorio libanés, pese a que Pakistán, mediador en el pacto, aseguró en su comunicado que la tregua se extendía a toda la región de Oriente Próximo.
Las autoridades de Líbano estiman en más de 1.500 los fallecidos y en más de 4.800 los heridos a causa de los bombardeos israelíes desde el 2 de marzo, desencadenados tras la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán días antes. Esta escalada ha provocado el desplazamiento interno de más de un millón de personas y el éxodo de al menos otras 200.000 hacia la vecina Siria desde el inicio de los ataques.
Israel ya venía ejecutando decenas de incursiones en Líbano en los últimos meses, pese al alto el fuego sellado en noviembre de 2024, alegando que se dirigían exclusivamente contra actividades de Hezbolá y que, por tanto, no vulneraban el acuerdo. Sin embargo, tanto el Gobierno libanés como el propio grupo chií han rechazado esta interpretación y han denunciado repetidamente estas operaciones, que también han sido objeto de condena por parte de Naciones Unidas.