El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, ha rechazado este lunes que Bakú haya dado luz verde al envío de militares azeríes para integrarse en una fuerza internacional de estabilización en la Franja de Gaza, contemplada en la segunda fase del plan promovido por el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el porvenir del enclave palestino. Sus declaraciones llegan después de que el embajador permanente de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, mencionara al país caucásico como posible participante en dicha misión.
En una entrevista concedida a varios medios de comunicación, Aliyev ha explicado que aún no está definido si "se tratará de operaciones de mantenimiento de la paz o de imposición de la paz". "Por supuesto, no estamos preparados para la segunda opción y ni siquiera hemos considerado participar", ha puntualizado, de acuerdo con la información difundida por la cadena Azertag.
El jefe de Estado ha reiterado que "nunca hemos participado en operaciones de combate y no planeo participar en batallas fuera de las fronteras de Azerbaiyán", en referencia a un eventual escenario de "imposición de la paz". En este sentido, ha recalcado que no tiene "la intención de arriesgar la vida ni la salud de los azeríes por el bien de nadie".
Aliyev ha detallado que su Ejecutivo ha recibido "solicitudes" para sumarse a la fuerza de estabilización y ha indicado que las autoridades de Bakú han remitido a Estados Unidos un documento con 20 preguntas sobre la propuesta de despliegue. "Hasta que se aclaren estas cuestiones, no se prevé la participación de Azerbaiyán en ninguna misión", ha remachado.
Además, ha arremetido contra Waltz, quien en noviembre sostuvo ante el Consejo de Seguridad que la resolución que daba luz verde a la fuerza de estabilización en Gaza permitía a "una fuerte coalición de fuerzas de paz, muchas de ellas de naciones de mayoría musulmana como Indonesia, Azerbaiyán y otras, a desplegarse bajo un mando unificado".
"No dimos nuestro consentimiento y, a través de la vía diplomática, transmitimos a la administración estadounidense que tales declaraciones falsas son inaceptables y crean una imagen falsa", ha señalado el mandatario, que ha agradecido poder exponer su postura, "en especial, cuando un alto funcionario de la diplomacia estadounidense hace declaraciones tan irresponsables y falsas".