Las autoridades de Nuevo México han realizado varios registros en un antiguo rancho que perteneció al delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, un lugar donde presuntamente se habrían cometido abusos vinculados a la trama de pedofilia encabezada por el magnate.
“Esta búsqueda forma parte de la investigación criminal anunciada por el Departamento de Justicia de Nuevo México el 19 de febrero sobre las acusaciones de actividades ilegales realizadas en el rancho de Epstein antes de su muerte en 2019”, ha detallado el Departamento de Justicia de Nuevo México en un comunicado.
En la misma nota, las autoridades han trasladado su agradecimiento a los “actuales propietarios” de la finca por facilitar el acceso a los agentes, así como a todo su personal por su “profesionalismo”. También han pedido a la ciudadanía que se mantenga alejada de la zona y han subrayado: “Instamos al público a mantenerse alejado del área”, solicitando igualmente que no se utilicen drones que puedan “interferir con la operación policial en curso”.
Epstein adquirió el conocido como 'Rancho Zorro', situado en Stanley, a unos 30 kilómetros al sur de Santa Fe, al exgobernador demócrata Bruce King. Posteriormente, la propiedad fue traspasada en 2023 a la familia del exsenador republicano Don Huffines.
El fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, decidió hace poco reabrir la investigación penal estatal sobre este rancho, después de que el procedimiento se diera por concluido en 2019 a petición de los fiscales federales, según ha informado la cadena CNN.
Entre los miles de documentos difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en relación con el caso Epstein figura un correo electrónico en el que se afirma que, en algún punto de la propiedad, “dos chicas extranjeras fueron enterradas por órdenes de Jeffrey y Madam G”, en referencia a Ghislaine Maxwell, cómplice del magnate y condenada a 20 años de prisión por tráfico de menores.