Cerca de 2.200 personas han perdido la vida y más de 7.100 han resultado heridas en Líbano como consecuencia de los ataques lanzados por el Ejército de Israel contra territorio libanés desde comienzos de marzo, coincidiendo con la reanudación de los choques con el partido-milicia chií Hezbolá tras la ofensiva de Israel y Estados Unidos sobre Irán.
El Ministerio de Sanidad libanés ha actualizado este jueves el balance de víctimas y sitúa en 2.196 los fallecidos y en 7.185 los heridos por estos bombardeos, un recuento que incorpora 29 muertos y 124 heridos registrados en las últimas 24 horas. Las cifras totales incluyen también a menores de edad: desde el 2 de marzo se contabilizan 172 niños y adolescentes fallecidos y 661 heridos.
Israel, que hace una semana dio instrucciones para abrir un canal de negociación directa con Líbano, ha proseguido con sus operaciones militares sobre el país vecino. Las autoridades israelíes sostienen que la tregua sellada entre Estados Unidos e Irán no abarca a Líbano y argumentan que sus ataques van dirigidos contra Hezbolá, una justificación que mantiene pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024.
Delegaciones de ambos países se reunieron este martes en Washington, en un encuentro auspiciado por el Gobierno estadounidense que, por ahora, no ha logrado detener los enfrentamientos. No obstante, el presidente de la Casa Blanca, Donald Trump, afirmó este miércoles que "los dos líderes" de Líbano e Israel mantendrán una conversación durante la jornada del jueves. "Hace mucho tiempo que los dos líderes no hablan, unos 34 años. Será mañana", señaló en un breve mensaje en redes sociales.