En Filipinas se busca a al menos 50 personas desaparecidas después de un nuevo derrumbe en un vertedero situado en la ciudad de Rodríguez, en la provincia de Rizal, un suceso que se produce poco después de que 36 personas perdieran la vida el pasado 8 de enero en otro colapso de basura en el vertedero de Binaliw, en la ciudad de Cebú.
El siniestro en Rodríguez tuvo lugar en el distrito de San Isidro alrededor de las 14.00 horas del pasado viernes, según la denuncia formulada por el grupo político de defensa de las personas desfavorecidas Kadamay, citada por la cadena filipina ABS-CBN.
“No son datos definitivos. Es una estimación que se basa en las familias que están buscando a seres queridos”, ha explicado la secretaria general de Kadamay, Mimi Doringo, quien ha subrayado además que dos hermanos lograron ser rescatados con vida tras permanecer más de una hora sepultados bajo los residuos.
Por su parte, el Centro de Mando de la Oficina de Gestión y Reducción de Riesgos de Desastres de Rizal únicamente ha confirmado por ahora la desaparición de tres personas y no ha facilitado más detalles sobre la magnitud del derrumbe ni sobre las tareas de rescate.
“A algunos les han ofrecido dinero para que guardaran silencio sobre el hundimiento en el vertedero de Rizal que causó la desaparición de 50 personas”, ha informado Kadamay en redes sociales, denunciando intentos de silenciar a las familias afectadas y a los testigos.
El colectivo ha recordado que el vertedero está bajo la gestión de la empresa privada International Solid Waste Integrated Management Specialist, Inc. (ISWIMS), sobre la que por el momento no se ha difundido ninguna versión oficial acerca de lo sucedido ni de las posibles responsabilidades.
Desde el movimiento político Bagong Alyansang Makabayan (Bayan) han acusado a ISWIMS de tratar de impedir que la prensa cubra el derrumbe y han advertido de que la Policía estaría colaborando en el supuesto encubrimiento de los hechos y en la presión a los residentes.
Según Bayan, una persona que se dedicaba a recuperar materiales en el basurero habría recibido una visita intimidatoria por parte de representantes de ISWIMS después de compartir en redes sociales fotografías del desprendimiento y de la zona afectada.
En este mismo vertedero ya se había registrado anteriormente otro derrumbe tras una intensa lluvia, en el que cuatro trabajadores pudieron ser rescatados con vida, lo que ha reavivado las críticas sobre la seguridad y la gestión de estas instalaciones.