Amnistía alerta de la inminente ejecución este miércoles en Irán de un joven de 19 años detenido en las protestas

Amnistía Internacional denuncia la inminente ejecución en Irán de un joven de 19 años detenido en las protestas y reclama presión internacional urgente.

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Una protesta a favor de las manifestaciones antigubernamentales y en contra de la represión en Irán Boris Roessler/dpa

Una protesta a favor de las manifestaciones antigubernamentales y en contra de la represión en Irán Boris Roessler/dpa

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La organización Amnistía Internacional (AI) ha hecho público que un joven iraní de 19 años afronta una ejecución inminente este miércoles, después de ser arrestado en el contexto de las recientes protestas antigubernamentales que se han extendido por Irán en las últimas semanas.

“Las autoridades iraníes deben detener de inmediato cualquier plan para ejecutar a Amirhosein Ghaderzadé, de 19 años, quien ha estado detenido desde el 9 de enero por participar en las protestas en Rasht, provincia de Guilán, y dejar de utilizar la pena de muerte como arma contra los manifestantes”, ha señalado en redes sociales la ONG, que reclama la suspensión urgente de la condena.

Según el relato de Amnistía Internacional, el joven fue arrestado en su propia vivienda y, durante el operativo, tanto él como sus dos hermanas —una de ellas menor de 14 años— fueron sometidos a “violencia sexual”. “Los agentes desnudaron a la fuerza a Amirhosein Ghaderzadé y a sus hermanas delante de todos los presentes para inspeccionar sus cuerpos en busca de perdigones metálicos que 'demostraran' su participación en las protestas”, ha detallado la organización, denunciando la gravedad de los abusos.

Las fuerzas de seguridad procedieron a detener a Ghaderzadé tras localizar heridas de perdigón en distintas partes de su cuerpo. Posteriormente, durante una vista celebrada el 17 de enero, un tribunal lo condenó a “muerte en la horca” por “traición” a la patria. La ONG precisa que las autoridades han comunicado a la familia que la ejecución se ha fijado para este 21 de enero, lo que incrementa la preocupación por la falta de garantías.

“Las autoridades deben revelar inmediatamente la suerte y el paradero de Amirhosein Ghaderzadé, tras haberlo sometido a desaparición forzada desde su arresto el 9 de enero. Deben protegerlo de más torturas y otros malos tratos y concederle acceso a atención médica adecuada”, ha indicado la organización, que denuncia además la ausencia de información oficial transparente sobre su situación.

En la misma línea, Amnistía ha reclamado a los Estados miembros de Naciones Unidas que incrementen la presión diplomática sobre Teherán y actúen “urgentemente” “para que detenga todas las ejecuciones y ponga fin a la mortífera represión contra los manifestantes, cuya magnitud permanece oculta tras el bloqueo de Internet”, advirtiendo de que el corte de comunicaciones impide conocer el alcance real de la represión.

En paralelo, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, el máximo responsable del Poder Judicial, Gholamhosein Mohseni-Ejei, y el presidente del Parlamento, Mohamad Bagher Ghalibaf, pidieron este lunes que se actúe con “compasión e indulgencia islámicas” hacia quienes no hayan tenido un papel “importante” en los disturbios registrados durante las manifestaciones antigubernamentales, en un mensaje dirigido a rebajar parcialmente las penas impuestas a algunos participantes.