por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
Amnistía ha aprovechado para pedir a la comunidad internacional que ejerza la “máxima presión” sobre las autoridades de Israel para que deroguen una ley que considera como “una de las extremas del mundo”, subrayando que las personas condenadas a muerte carecen de derecho de indulto y que cuando esta “se imponga a palestinos de los Territorios Palestinos Ocupados, podría equivaler además a un crimen de guerra”.
Asimismo, ha solicitado presión para que Israel “abola por completo la pena de muerte y elimine todas las leyes y prácticas que contribuyen al sistema de apartheid contra los palestinos”.