Amnistía exige tratar como crímenes de guerra los bombardeos contra entidades financieras islámicas en Líbano

Amnistía Internacional reclama investigar como crímenes de guerra los ataques israelíes contra las sedes de Al Qard al Hasan en Líbano.

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Columna de humo tras un bombardeo perpetrado por el Ejército de Israel contra una ciudad del sur de Líbano. Marwan Naamani/ZUMA Press Wire/d / DPA

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Amnistía Internacional reclamó este jueves a la comunidad internacional que se investiguen como crímenes de guerra los ataques contra las sedes en Líbano de la institución financiera islámica Al Qard al Hasan, señalada por sus "vagos vínculos" con el partido-milicia chií libanés Hezbolá.

La organización subraya que estos ataques "deben investigarse como crímenes de guerra", "ya que no constituyen objetivos militares legítimos según el Derecho Internacional Humanitario", y recuerda que el Ejército israelí ha reconocido bombardeos contra "alrededor de 30 sucursales" en el marco de su ofensiva en Líbano en el contexto de la guerra en Irán.

Heba Morayef, directora regional de Amnistía para Oriente Próximo y Norte de África, insistió en que "las acusaciones de vínculos financieros, por sí solas, no convierten a un civil o a un edificio civil en un objetivo militar. Distinguir entre objetivos militares y bienes civiles es un pilar fundamental del Derecho Internacional Humanitario".

Morayef remarcó que numerosas oficinas de Al Qard al Hasan se encuentran "dentro de edificios residenciales o en barrios densamente poblados" y apuntó que estas instalaciones son utilizadas por "decenas de miles de civiles" para acceder a servicios financieros necesarios para su vida cotidiana, "incluidos préstamos para pagar matrículas escolares, gastos de salud y vehículos para desplazarse al trabajo".

Amnistía Internacional critica que el Ejército israelí "parece haber asumido que etiquetar algo como afiliado a Hezbolá lo convierte en un objetivo legítimo", y recalca que Hezbolá también administra diversas estructuras de servicios, entre ellas "trabajadores sanitarios, viviendas en pueblos fronterizos o instituciones financieras".

La organización concluye que "los civiles y los bienes civiles no se convierten en objetivos legítimos simplemente por una afiliación o una conexión percibida", reafirmando que el respeto al Derecho Internacional Humanitario exige proteger tanto a la población como a sus bienes frente a ataques indiscriminados.