Ampliación | Afganistán lanza ataques contra objetivos militares de Pakistán tras nuevas tensiones en la frontera

Los talibán en Kabul atacan posiciones militares paquistaníes tras denunciar violaciones fronterizas, con más de 50 muertos y amenaza de respuesta de Islamabad.

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Un talibán apostado en un puesto de control de Kabul (archivo) SAIFURAHMAN SAFI / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

Un talibán apostado en un puesto de control de Kabul (archivo) SAIFURAHMAN SAFI / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

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Las autoridades impuestas por los talibán en Afganistán desde 2021 han anunciado este jueves que han empezado a golpear posiciones militares paquistaníes en represalia por las “reiteradas violaciones fronterizas” atribuidas a las fuerzas del país vecino. Según sus datos iniciales, la ofensiva habría dejado ya más de 50 fallecidos.

El portavoz de los talibán en Afganistán, Zabihulá Muyahid, explicó que el Ejército afgano ha comenzado a atacar “bases e instalaciones paquistaníes a lo largo de la Línea Durand”. “En respuesta a las insurrecciones de los círculos militares paquistaníes, se lanzaron operaciones de contrainsurgencia a gran escala”, detalló en un mensaje difundido en redes sociales.

Muyahid dio así por iniciada una campaña militar “contra el régimen militar paquistaní” y advirtió de que las unidades afganas, “al amparo de la oscuridad de la noche, eliminarán fácilmente todas las fuerzas enemigas en movimiento y las enviarán al infierno”, de acuerdo con la información recogida por la cadena afgana Tolo News.

El portavoz precisó que, como consecuencia de estas acciones, “alrededor de 40 miembros del régimen militar paquistaní han muerto en Kunar”, provincia del noreste afgano que limita con Pakistán. Al mismo tiempo, indicó que se han recuperado los cadáveres de trece soldados afganos.

Fuentes de seguridad consultadas por la misma cadena señalaron que, en el marco de las operaciones desarrolladas en distintas provincias, se han tomado 15 puestos de control, donde se ha procedido a la incautación de diverso armamento. La mayoría de estos enclaves se ubican a lo largo de la disputada frontera entre ambos países.

Pakistán promete una respuesta inmediata

Tras conocerse los ataques, las autoridades paquistaníes defendieron que la ofensiva “carece de justificación” y advirtieron de que “habrá una respuesta efectiva e inmediata”.

En un comunicado, el Ministerio de Información de Pakistán sostuvo que “los ataques perpetrados por los talibán en múltiples zonas de la frontera entre los dos países en Jáiber Pastunjua, carecen de cálculo alguno”. “Habrá una respuesta inmediata por parte de las fuerzas de seguridad paquistaníes”, insistió.

El mismo texto apunta que los datos preliminares señalan “un gran saldo de víctimas en el lado afgano, con varios puestos de control y equipamiento destruido”. Además, recalca que “Pakistán tomará todas las medidas necesarias para garantizar su integridad teritorial y la seguridad de sus ciudadanos”.

Antecedentes de los bombardeos y disputa por la Línea Durand

El 23 de febrero, los talibán elevaron “una queja formal” al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por los bombardeos lanzados por Pakistán durante el fin de semana anterior, que dejaron más de una decena de civiles muertos, según Kabul.

Las autoridades afganas habían denunciado la muerte de 17 personas en esos ataques. Islamabad defendió entonces que sus operaciones iban dirigidas contra “campamentos y escondites terroristas” del Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, y del grupo yihadista Estado Islámico, en represalia por recientes atentados suicidas en territorio paquistaní.

La llamada Línea Durand, de 2.640 kilómetros, marca la separación entre Afganistán y Pakistán. Fue fijada en 1893 tras un acuerdo entre el secretario de Exteriores británico en India, Mortimer Durand, y el emir afgano Abdur Rahman Jan para delimitar sus áreas de influencia.

Tras la creación de Pakistán, Islamabad pasó a considerarla su frontera internacional con Afganistán, pero Kabul nunca la reconoció formalmente. Esta demarcación divide a comunidades pashtunes y baluches que habitan a ambos lados, lo que ha alimentado tensiones recurrentes.

El punto álgido más reciente se produjo en otoño del año pasado, cuando se registró un intenso intercambio de bombardeos y disparos en varios tramos de la frontera durante 48 horas, los días 10 y 11 de octubre.