Ampliación | Al menos 16 fallecidos, entre ellos dos paramédicos, en nuevos bombardeos de Israel sobre el sur de Líbano

Nuevos bombardeos israelíes en el sur de Líbano dejan al menos 16 muertos, entre ellos dos paramédicos, y reavivan las críticas al alto el fuego.

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Al menos 16 personas han perdido la vida, entre ellas dos paramédicos, y unas 40 han resultado heridas en una nueva serie de ataques del Ejército israelí contra el sur de Líbano, según han informado las autoridades del país, que han denunciado que los bombardeos han alcanzado dos instalaciones de Protección Civil situadas en Tiro y Juaya.

El Ministerio de Sanidad de Líbano ha actualizado el balance en Tair Deba, en el distrito de Tiro, hasta un total de nueve muertos, aunque ha señalado que continúa la búsqueda de uno de los cuerpos, mientras que 17 personas han sufrido heridas de diversa consideración. En Juaya, los ataques israelíes han dejado al menos otros siete fallecidos y 23 heridos.

En un comunicado previo, las autoridades libanesas habían confirmado que entre las víctimas mortales figuran dos paramédicos, uno en cada una de las localidades afectadas.

El Ejecutivo de Líbano ha subrayado que “el enemigo israelí continúa sus ataques sistemáticos contra equipos de ambulancias”, al considerar que Israel “ignora todas las leyes, tratados y acuerdos internacionales, convirtiendo a los paramédicos en objetivo principal y evitando cualquier intervención humanitaria que pueda hacer frente al aumento de la violencia”.

“La comunidad internacional tiene una gran responsabilidad a la hora de poner fin a esta impunidad, que supone una clara amenaza y pinta un futuro muy oscuro para el orden internacional”, ha señalado el Gobierno, que ha expresado sus condolencias a los allegados de los fallecidos y ha asegurado que “no dejará de defender los derechos de los que sacrifican sus vidas en servicio de otros, sin esperar nada a cambio”.

Las autoridades libanesas sitúan ya en cerca de 400 los muertos por la campaña de bombardeos emprendida por Israel en represalia por el lanzamiento de proyectiles por parte de Hezbolá tras el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.

En los últimos meses, Israel ha llevado a cabo decenas de ataques aéreos sobre territorio libanés pese al alto el fuego pactado en noviembre de 2024, alegando que sus operaciones se dirigen contra posiciones y actividades de Hezbolá y que, por tanto, no vulneran el acuerdo. No obstante, tanto el Gobierno de Líbano como el propio grupo chií han rechazado estos argumentos, y Naciones Unidas también ha condenado los bombardeos.

El alto el fuego establecía la retirada de las fuerzas de Israel y de Hezbolá del sur de Líbano. A pesar de ello, el Ejército israelí mantiene cinco posiciones en la zona fronteriza dentro del territorio libanés, una presencia que ha sido duramente criticada por Beirut y por la milicia chií, que reclaman el desmantelamiento completo de ese despliegue.