Al menos 17 personas han perdido la vida y más de una treintena han resultado heridas en los últimos bombardeos aéreos efectuados en la madrugada de este miércoles por el Ejército de Israel contra varios puntos de Líbano, entre ellos la capital, Beirut. Estos ataques se enmarcan en la más reciente ofensiva israelí, oficialmente dirigida contra posiciones del partido-milicia chií libanés Hezbolá, que deja ya cerca de 900 fallecidos y más de un millón de desplazados.
Según el balance preliminar difundido por el centro de operaciones de emergencias del Ministerio de Salud, en comunicados recogidos por la agencia oficial libanesa NNA, dos ataques casi consecutivos del Ejército israelí han provocado seis muertos y 24 heridos en Beirut. “También se han recuperado restos mortales del lugar de los hechos, cuya identidad se determinará una vez que se hayan completado las pruebas de ADN”, ha añadido el organismo.
Al mismo tiempo, un bombardeo contra un edificio en la localidad de Habush, en el distrito de Nabatiye, en el sur del país, ha causado la muerte de tres personas y ha dejado a otra herida, mientras prosiguen las tareas de búsqueda y rescate de ocho desaparecidos.
En ese mismo distrito, pero en la localidad de Jebchit, al menos cuatro ciudadanos de origen sirio han muerto igualmente como consecuencia de los ataques israelíes, de acuerdo con las mismas fuentes.
Por otro lado, en la localidad de Baalbek, situada a unos 86 kilómetros al este de Beirut, otro ataque se ha saldado con un mínimo de cuatro fallecidos y siete heridos.